Una confianza total

Escrito por el 27 octubre, 2020

Es fácil confiar en Dios cuando todo nos está saliendo bien, estamos obteniendo buenas oportunidades, nuestro negocio es bendecido y nuestros hijos están saludables. No necesitamos tanta fe cuando la vida es buena.

Pero, ¿Que sucede cuando las cosas no nos están saliendo bien, nuestras oraciones no están siendo respondidas, el problema no se está resolviendo y no estamos viendo favor? Muy a menudo nos desanimamos y pensamos, ¿Dios porque no estás haciendo algo? Puedes ver que estoy siendo maltratado. Mi salud no es buena. Trabajé duro pero no obtuve el ascenso. Pensamos que cuando cambie seremos felices.

Cuando conozca a la persona indicada”; “Cuando mi salud mejore”; “Cuando tengamos nuestro bebe, tendremos una buena actitud”. Estas frases es tener una confianza condicionada, ya que estamos diciendo: “Dios, si cumplís con mis demandas, si respondes mis oraciones en la manera que quiero y conforme a mi programa, seré lo mejor que puedo ser”.

El problema con la confianza condicionada es que siempre habrá cosas que no comprendamos, algo que no está sucediendo lo suficientemente rápido, algo que no funciona en la manera en que queremos. Ahora bien…, acá la pregunta es: ¿Sos lo suficientemente maduro para aceptar las respuestas de Dios cuando no son lo que estas esperando? Dios es un Dios soberano. No vamos a entender todo lo que sucede.  La fe es confiar en Dios cuando la vida no tiene sentido. Siempre habrá preguntas sin responder, ¿Por qué mi ser querido no sobrevivi6? ¿Por qué no estoy mejorando? ¿Por qué esta persona se fue? Algunas cosas no van a tener sentido. Pero Dios no lo habría permitido si no fuera a sacar algo bueno de ello. Quizá no lo veas en el momento, pero Dios sabe lo que está haciendo. Tiene sus mejores intereses en su corazón. No es al azar. Es parte de su plan. Atrévete a confiar en Él.  Dios puede ver cosas en vos que vos no podés ver en sí mismo, tu plan para tu vida es más grande que tu propio plan, pero es probable que no suceda en la manera que vos pensas. Dios no nos lleva en una línea recta, va haber giros, vueltas, decepciones, pérdidas y momentos difíciles. Todo es parte de su plan. Dios estaba planeando, estarás feliz cuando hayas cerrado las puertas, vos le agradecerás por no responder tus oraciones. Nuestra actitud debería ser cuando le pedimos algo: “Dios, que no se haga mi voluntad sino la tuya”. Entonces ya no nos pelearemos con las puertas cerradas, no nos frustramos cuando las cosas no cambian tan rápido como nos gustaría. Sé que Dios está en control, y mientras vos lo estés honrando y estés siendo lo mejor que podés ser, en el momento oportuno Dios te llevara a donde se supone que debes estar. Es probable que no sea a donde vos pensaste, pero Dios te va a llevar más lejos de lo que vos has imaginado alguna vez.  Es importante pedir a Dios por nuestros

sueños y hacer peticiones.

Por ello…, saber en quien hemos creído nos debe dar seguridad y confianza total de que todo estará bien, es ver más allá de lo que nuestros ojos humanos ven, es confiar más allá de lo que nuestra mente quiere hacernos pensar, es escuchar la voz divina que nos susurra al oído que todo estará bien y que no hay nada de qué preocuparse.

¿Sabes que necesitamos todos nosotros?, confiar en Dios y declarar como el Apóstol Pablo: “YO SÉ EN QUIÉN HE CREÍDO”. Entonces…, ¡Tranquilo!, ¡Calma!, ¡Tene Confianza!, ¡No te desesperes!, Confía en Él, porque Él es Poderoso para cambiar cualquier panorama contrario.

 

 

 


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Canción actual

Título

Artista

Background

You're currently offline