RASTROJERO, SIMBOLO DE LA INDUSTRIA NACIONAL

Escrito por el 4 diciembre, 2020

El Rastrojero es el utilitario emblemático. En la Otra Mirada, un repaso por su curioso origen de un vehículo muy particular. Mirá el video.

El rastrojo es el deshecho que arroja la cosecha. Es aquello que domina el paisaje rural tras el trabajo en la tierra, cuando se culmina el ciclo de producción. Y en un país tan agrícola, la industria metalmecánica se las ingenió para diseñar y producir un vehículo que pudiera transitar el campo cosechado.

En 1952 se creó el Rastrojero. Ese particular vehículos surgió del proyecto ideado por los ingenieros Raúl Gómez y Félix Santiago Sanguinetti, junto con e brigadier Juan Ignacio San Martín. No imaginaban por aquel entonces que estaban creando al utilitario más famoso de la historia argentina.

 

 

 

 

El Rastrojero fue fabricado por Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado (IAME), luego por la Dirección Nacional de Fabricaciones e Investigaciones Aeronáuticas (DINFIA) y finalmente por Industrias Mecánicas del Estado (IME).

Se trató de una serie de vehículos diseñados y desarrollados para ser utilizados como utilitarios de carga, aunque tiempo después también se fabricaron versiones para transporte de pasajeros.

El Gobierno Nacional había adquirido una partida de tractores norteamericanos de la Empire Tractor Corp. Esas 2500 máquinas estaban diseñadas para objetivos bélicos, y no agropecuarios.

Parte de ese material se utilizó para readaptar un nuevo vehículo, con el motor naftero Willys de 4 cilindros, la caja de cambios de estos tractores adaptados a una carrocería que parecía a las cupes de los años 30, con una caja de madera que soportaba cargas de hasta media tonelada y una cabina por demás rústica.

Eso era el Rastrojero: un utilitario poco vistoso, de bajo costo de mantenimiento y una mecánica por demás simple y confiable.

La popularidad del Rastrojero produjo lo inevitable: el rápido consumo del stock de elementos de los controvertidos tractores americanos. Y se llamó a licitación para adquirir impulsores. Allí apareció la empresa Borgward, que lanzó la versión diésel del Rastrojero, en 1954.

Se produjeron más de 26.000 unidades con esa motorización: el D4M de 1758 cm³, que ofrecía 42 CV de potencia. En 1968 su producción fue reemplazada por un modelo más moderno. Los diferentes modelos vendidos fueron el Rastrojero Willys, el Rastrojero Diésel NP62 (con caja de madera), el Rastrojero Diésel NP66 (con caja metálica) y el Rastrojero Diésel NP66 Doble cabina.

Tras las mejoras y una versión más moderna, con una sola estructura de acero, en la década de los años 70 se amagó reiteradamente en abandonar la producción.

La versatilidad del Rastrojero permitió generar derivados, como el camión frontal similar a un modelo IKA y el Rastrojero Conosur, un automóvil diseñado a partir de la segunda generación, destinado exclusivamente para ser usado como taxi. Finalmente se garantizó hasta mayo de 1979.

Años después se concretó un proyecto para fabricar el modelo de manera privada, pero apenas resultó una corta experiencia que completo 400 unidades a principio de los años 80.

El Rastrojero quedó en el corazón de todos. A tal punto que en pleno Siglo XXI, el automovilismo lo revivió de la mano del Dakar, cuando el cordobés José Antonio Blangino salió a competir con un prototipo que emulaba al clásico vehículo nacional. El particular coche causó furor en la competencia más exigente del planeta.

Del desecho de la cosecha, de tractores inservibles y con poco esmero por el buen gusto, surgió un vehículo que entró en el corazón de los argentinos. Por su nobleza, confiabilidad y por su condición de campechano. El Rastrojero, el utilitario emblemático de la industria nacional.


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Canción actual

Title

Artist

Background

You're currently offline