Inspiración

Por que dormir no es lo mismo que descansar.

today 19 3

Background
share close

Un buen descanso no debería ser visto como una pérdida de tiempo, sino como algo necesario para nuestra salud. Un experto consultado, explicó la relación que hay entre el mal dormir y las enfermedades

Dormir. No hay nada más lindo. Claro que, hablamos de dormir bien porque, cuando el sueño no es bueno, aquella cuestión que debería ser placentera y reparadora, pasa a ser un momento desagradable. ¿Quién no lo ha notado?: dormimos mal y al otro día estamos cansados, de mal humor y menos rendidores en nuestras tareas. De hecho, muchas veces, es notoria la falta de concentración que podemos llegar a tener en el trabajo.

Un estudio reciente que se hizo con 100 adultos mayores, indica que el número exacto para dormir son siete horas y media. Es por eso que si uno tiene el hábito de intentar dormir ocho horas por noche, la nueva clave, dicen los expertos, es comenzar por configurar la alarma del reloj despertador 30 minutos antes. Siete horas y media es el “punto óptimo” para preservar el cerebro y contrarrestar enfermedades segun muestra un estudio.

Más allá de la citada investigación del Centro de Medicina del Sueño de la Universidad de Washington, por lo general los expertos indican que entre 7 y 8 horas es el tiempo ideal para dormir. Ahora bien, ¿es lo mismo dormir que descansar?

En tiempos del “no llego a todo”, puede ser complicado establecer unos buenos patrones de sueño. Es más, puede que incluso veamos el acto de dormir, al menos hasta cierto punto, como una pérdida de tiempo. Jornadas largas y planes a los que no queremos renunciar, provocan que nos acostemos más tarde y nos levantemos más pronto para compensar ese ‘tiempo malgastado’.

Dormir no solo no es una pérdida de tiempo, puede ser la piedra angular de nuestra salud.

Y es aquí donde debemos hacer la distinción más importante: no es lo mismo dormir que descansar. Dormir es una función fisiológica esencial para el organismo, igual que respirar, comer o hidratarnos; descansar va mucho más allá: tiene que ver con nuestros hábitos, con la forma en que afrontamos el día y lo que nos sucede.

Estos no son los únicos factores que pueden afectar negativamente al sueño:

La situación vital y estresores puntuales. Situaciones como el cambio de domicilio o el nacimiento de hijos afectarán a las horas que podemos dedicar al sueño. Los estresores pueden ocasionarnos peor descanso debido a disponer de menos tiempo para dormir y al nivel de activación acumulado durante el día.

Problemas físicos. Padecer enfermedades agudas o crónicas son factores que predicen peor descanso nocturno.

Cambios en las rutinas habituales. Los cambios de turno en el trabajo, viajes a países de zona horaria diferente o las transiciones que suponen los periodos de vacaciones pueden afectar a nuestro ritmo habitual de sueño.

Estado de ánimo. El insomnio es uno de los síntomas presentes en los trastornos del estado de ánimo como la depresión y la ansiedad.

Además del cansancio asociado a un mal sueño, hay otros síntomas que pueden responder a una ausencia de descanso, como la apatía, la irritabilidad, la falta de ganas, la inclinación a comer más azúcar o, más a largo plazo, problemas de memoria, dificultad para tomar decisiones o concentrarse y una sensación de lentitud mental. Incluso en el plano físico, puede haber mayor tendencia a enfermar.

Qué hacer

“Si nuestro objetivo es la salud tenemos que lograr tener un cerebro sano”, dice Alejandro Andersson, médico neurólogo y director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires. “Para esto se requiere: nutrición de calidad, estrés en niveles fisiológicos, y muy importante, sueño de buena arquitectura cuantitativa y cualitativa”, agrega el neurólogo.

El sueño, dice Andersson, es un estado de nuestro organismo sumamente activo y esencialmente diferente de la vigilia. “Es además reversible e imprescindible para la Vida. El Sueño es una función que depende de una compleja actividad desarrollada por circuitos neuronales del cerebro, o sea de nuestras neuronas y sus conexiones. Durante el sueño el cuerpo está sumamente activo: balance positivo en la energía celular, regeneración de tejidos y órganos, preparación de los diferentes sistemas (cardiovascular, musculoesquelético, renal, etc…) para una nueva jornada de trabajo y de vigilia. El corazón bombea sangre para recoger desechos y residuos que aún no fueron removidos y que eliminará finalmente el riñón. El tono muscular, la temperatura, los niveles hormonales, el pulso y la frecuencia cardíaca tienen patrones diferentes de la vigilia”, explica el neurólogo.

 

Written by:

Rate it

Previous post

Deporte Automovilismo

Asi es el circuito del GP de Arabia Saudita

Así es el circuito del GP de Arabia Saudita Llegó a Jeddah la F1 para desarrollar la penúltima fecha del año con el candente estado de lucha entre Hamilton y Verstappen, en una pista nueva.   Traza veloz en una avenida de uso normal y rodeada de muros. El riesgo será grande aún para errores pequeños en el GP Saudí, en la costanera de Jeddah. Así se predispone el dúo […]

today 38

Post comments (0)

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

0%