Enfocarse en lo correcto

Escrito por el 25 julio, 2018

Es fácil enfocarse en lo que va mal en tu vida, en lo que no tenes, en lo grandes que son tus obstáculos; pero si no tenes cuidado, vas a perder de vista todas las cosas buenas E Dios ha hecho por vos, y no des por hecho la familia, los amigos y las oportunidades con las que Dios te ha bendecido; porque si estas tan acelerado y tan estresado que no aprecias el regalo que hoy te da, seguro que perderás tu alegría y tu capacidad de ser feliz cada día de tu vida.

Todo se trata de mantener las cosas con expectativa, tal vez los negocios vayan lentos y la perspectiva equivocada es pensar: “Nunca lo lograre”, cuando lo correcto sería pensar: “Dios está supliendo todas mis necesidades”. Y si estas atravesando un desengaño, la expectativa equivocada es pensar: “Debería haber sabido que esto sucedería. Nunca conseguiré buenos avances.”, pero lo correcto es creer que cuando una puerta se cierra, Dios abrirá otra.

Mira…, Vos podés poner a dos personas exactamente en las mismas circunstancias y una de ellas se va a quejar, será negativa y solo soportara la vida, mientras que la otra será feliz, agradecida y disfrutara de la vida. ¿Cuál es la diferencia? Sus perspectivas, la forma en que cada uno elige ver la situación.

Ahora…, todos tenemos cargas que pueden robar nuestra alegría y hacer que estemos amargados: pero si queremos vivir la vida feliz, necesitamos tener como cimiento un espíritu agradecido, ya que las semillas de desánimo no pueden echar raíces en un corazón agradecido.

Por eso si hoy te sentís infeliz y has perdido tu entusiasmo, la manera más rápida de cambiar esa situación es ser más agradecido y en lugar de ver lo que no tenes, da gracias a Dios por lo que tenes, en lugar de quejarte por lo que va mal, da gracias a Dios por lo que va bien.

Muchas personas que han pasado por desengaños, han perdido su empleo, su matrimonio o su salud, y les resulta difícil ver cualquier motivo para estar agradecidos, pero quiero decirte que es solo una cuestión de tener una perspectiva correcta.

Hay veces que escuchas a personas renegar, quejarse, de la casa que tienen, pero cuando ven a alguien que no tiene su casa, y en las condiciones que vive, su perspectiva cambia desde ese momento y comienza a pensar: ¿Sabes qué? “Quizá no me va tan mal.”

Lo cierto es que alguien en el mundo con alegría intercambiaría su lugar con vos, hay tantas personas que le encantaría poder respirar como vos, a alguien le encantaría poder caminar como vos, a alguien le encantaría vivir donde vos vivís.

Ante esto te pregunto: ¿Le has dado gracias a Dios últimamente por tu familia, tus amigos, tu salud y las oportunidades que Él te ha dado?

Si te estás quejando de dónde estás, no llegaras donde queres estar, si te estás quejando de lo que tenes, no creo que tengas más aumento. Quejarte de tu viejo auto, tu pequeña casa o tu cónyuge no te llevara a ningún lugar. Recuerda esta frase: “Si te quejas, te estancas, si das gracias a Dios te elevas”

Para mantener tu vida en un aspecto determinado, trata de hacer una lista de todas las cosas por las que estas agradecido, escribí diez cosas con las que Dios te haya bendecido y pone la lista en el espejo de tu baño y cada mañana, lee esa lista dos o tres veces, y hace lo mismo cada noche antes de ir a la cama.

Pensa detenidamente, con atención y cuidado en las cosas buenas que Dios ha hecho y si podes escribí las veces en que Dios ha intervenido en el momento oportuno y ha abierto un camino donde no había camino, en esa ocasión en la que  te protegió de aquel accidente, cuando Él te puso en el lugar adecuado y fuiste ascendido, la ocasión en que el informe médico decía que no lo lograrías pero tu salud mejoro de repente, el  hecho de que tengas hijos sanos, un techo sobre tu cabeza y un cónyuge que te quiere.

Cuando medites en la bondad de Dios, te ayudara a tener la perspectiva correcta, y también a liberar tu fe y cuando tu fe es liberada, se activa el poder de Dios. Lo veras intervenir y darte una cosa más para incluir en tu lista.

En muchas oportunidades te has sentido desanimado y desalentado, y, como que nada en tu vida va bien, ya que no tenes motivo alguno para estar emocionado, ni una razón para estar agradecido. Si vos estas pasando por esta situación debes comenzar a cambiar, a tener una actitud diferente, tan solo necesitas cambiar tu perspectiva.

Cuando vos comenzas a enfocarte en lo bueno que habla la vida, recuperas tu felicidad y tu alegría y si luchas con permanecer alentado y agradecido, y haces una lista de todo aquello con lo que Dios te ha bendecido. Si tenes salud, escribilo como un bien, si tu visión es buena, escribilo también y hace lo mismo con tu trabajo, tu familia, tus amigos, tus hijos y todas tus otras bendiciones.

Trata de hacer esa lista de todo aquello que Dios te ha dado, y léela a lo largo del día y eso va a hacer que tus pensamientos vayan en la dirección correcta.

Vos debes comprender, debes entender que cada día es un regalo que Dios te da y sería una lástima que vivas este día derrotado, deprimido, negativo, quejándote y sin entusiasmo alguno.

Algunas personas se sienten cargadas por sus obligaciones y sus responsabilidades, pero tenes que comprender que esas cosas también son regalos. Se quejan porque tiene que ir a trabajar” o “tienen que ocuparse de los niños”. No tenes que hacer nada; haces todas esas cosas, porque Dios te da aliento. No podrías ir a trabajar, ocuparte de los niños si Dios no te diera la fortaleza para hacerlo. No podrías ir a trabajar si El no te hubiera dado la oportunidad.

Cambia tu perspectiva. No tenes que ir a trabajar; vas a trabajar. No tenes que ocuparte de tus hijos; te ocupas de tus hijos.

¿Sabes cuantas personas darían cualquier cosa por tener hijos?

Algunas parejas gastan miles de pesos experimentando dolorosos tratamientos médicos en un esfuerzo por tener hijos. Darían cualquier cosa por limpiar lo que sus hijos ensucian. Da gracias a Dios cada día por haberte bendecido con hijos. Son un regalo de Dios.

Por eso no tenes que dar nada por hecho, ni siquiera que pudiste levantarte de la cama esta mañana sin ayuda. Cuando abriste tus ojos, podías ver. Cuando le dijiste a tus piernas que caminasen, te obedecieron. Cuando tu conyugue te dijo te amo, pudiste oírlo. Cuando tu hijo te dio un abrazo, sentiste ese abrazo. Cuando desayunaste, pudiste saborear lo comido. Y si vas a tener la perspectiva correcta, aprecia las cosas que Dios te ha dado.

Y cuando te levantes en la mañana y seas tentado a meditar en los problemas, en que no queres ir a trabajar y en que la vida no ha sido justa con vos, ¿por qué no le das la vuelta a todo eso? En cambio, dale gracias a Dios por poder rascarte cuando te pica. ¿Por qué no le das gracias a Dios por no tener ningún problema para respirar? ¿Por qué no miras por la ventana y aprecias las cosas sencillas como la salida del sol, el canto de los pájaros o la belleza de las flores?

Todos somos probados cada día, en esos momentos difíciles, cuando alguien sea descortés con vos, cuando atravieses un desengaño, cuando recibas un informe negativo, cuando tu hijo se porte mal, ¿Qué dirás? “Pobre de mí, no puedo creer que esto me este sucediendo”; o dirás: “Padre, quiero darte gracias porque soy más que vencedor, siempre me llevas al triunfo. Quiero darte gracias porque no solo voy tirando, sino que voy mejor que antes”.

Ahora bien, permíteme que te pregunte: ¿Si tuvieras solamente una hora de vida? ¿A quién llamarías? ¿Qué dirías? ¿Y qué estas esperando?

No des por hecho a las personas que Dios ha puesto en tu, vida, pues no siempre estarán ahí. Vos y yo no siempre estaremos aquí; sin embargo, a veces actuamos y vivimos como si fuésemos invencibles. Pero la vida es como el vapor. Estarnos aquí un   momento y nos hemos ido al siguiente. En cierta oportunidad leí sobre alguien que decía que: “Olvidamos lo frágil que es la vida. Esperamos la pascua para dar gracias. Esperamos la Navidad para dar regalos. Esperamos el día de los enamorados para mostrar amor a quienes queremos. Nos decimos a nosotros mismos:

“Hoy es solo un día normal y corriente”. Por lo tanto, esperamos, y mientras esperamos, el reloj sigue su marcha. Pasan momentos preciosos. Pero en realidad no hay un día normal y corriente”.

Por ello, cada día es un regalo, único e irremplazable, tus horas pueden ser utilizadas o mal utilizadas, invertidas o desperdiciadas. Por eso pidámosle a Dios, que nos enseñe a contar nuestros días, que mantengamos el enfoque correcto, centrándonos en lo bueno, no dando las cosas por hechas y reconociendo que cada día es único e irremplazable.

Por eso no importa qué tipo de gigantes sea el que nosotros estemos enfrentando, la verdad es que: “…mayor y más poderoso, es el que está en nosotros, que el que está en el mundo”.

El mantener una actitud positiva nos ayuda a disfrutar la vida diaria y quizás vos recordaras lo diferente que luchabas con los problemas durante los primeros años de matrimonio, con respecto a tu esposo, tal vez uno de ustedes o ambos quedaba preocupados, frustrados y enojados durante varios días.

Ante todo, esto es bueno que puedas aprender a elegir una actitud positiva basada en fe y comenzar a confiar en Dios en vez de preocuparme todo el tiempo.

Cuando mantenemos nuestros ojos puestos en Dios en vez de ponerlos en los “gigantes” de nuestra vida, las cosas toman una perspectiva nueva y podemos disfrutar de nuestra vida mientras confiamos positivamente en Él para cuidar de nuestras circunstancias.

No importando con lo que vos estas peleando, quiero animarte a pedir a Dios toda la fe para mantener una actitud positiva en todo el camino, esto no solamente te ayudará a mantener la perspectiva de Dios y disfrutar de tu vida, sino que también hará de vos una bendición para todas las personas a tu alrededor.Si vos se lo permitís, Dios incluso utilizará tus problemas para hacer de ellos un testimonio de Su poder y bondad.


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