Cuando nos alientan los enemigos

Escrito por el 20 agosto, 2019

Todos sabemos que Dios nos puede elogiar, nos puede mostrar favor, promovernos, sanarnos, pero lo que no siempre nos damos cuenta es que Dios puede usar a nuestros enemigos para bendecirnos. Lo que vos pensas que es una decepción que alguien ha provocado, esa persona que lo dejo, ese compañero de trabajo que está tratando de hacerte ver mal, ese amigo que te traiciono, es probable que no te agrade, pero vos no podrías alcanzar tu destino sin ello. Todo es parte del plan de Dios para llevarte a donde se supone que debes estar.

Si no fuera por Goliat, David seria conocido solamente como un pastorcillo. Goliat fue colocado estratégicamente en el camino de David; no para derrotarlo, sino para promoverlo, sin Goliat, David nunca hubiera tomado el trono. No te quejes de tus enemigos, ya que lo que podría parecer un revés en realidad es una preparación para llevarlo a su trono. Dios podría haber usado al rey Saúl, quien tenía la autoridad, para promover a David.  Todo lo que Dios tenía que hacer era mover el corazón de Saúl y decirle: “Promueve a ese joven”. Pero Dios decidió bendecir a David a través de sus enemigos en este caso, no a través de sus amigos. Por eso es que no tenemos que aparentar con las personas y tratar de convencerlas de que les agradamos, pensando: “Es que probablemente me den una buena oportunidad”. Dios no tiene que usar a tus amigos o a tus colaboradores. Puede usar a tus enemigos, a tus críticos, a las personas que estén tratando de derribarte. El los usara para levantarte.

Después de que David derroto a Goliat, vos nunca más volviste a leer nada acerca de Goliat; fue creado con el propósito de David, parte de su destino era establecer quien era David. De la misma manera, Dios ha alineado conexiones divinas, personas que serán buenas con vos, te animaran y te impulsaran hacia adelante. También ha alineado personas que trataran de detenerte, personas que trataran de hacerte ver mal y desalentarte. Hay Goliat ordenados para cruzarse en tu camino. Si vos no entendes este principio, te vas a desanimar y vas a pensar: ¿Por qué me está pasando esto? Esa oposición no está allí para detenerte; esta allí para establecerte. Cuando vos venzas, no solamente subirás a un nuevo nivel de tu destino, sino todos a tu alrededor veras el favor de Dios en tu vida.

Algunas veces Dios va a poner un enemigo en tu vida para mantenerte estimulado, va a permitir críticos, pesimistas, personas que  los desanimen e incluso algunos que te odien, para que  cuando estés cansado y sintiendo ganas de rendirte, el solo pensar en ellos te ayude a sacudirte ese sentimiento y seguir avanzando; no porque tengas el ánimo, sino por qué  no queres darle a tus enemigos la alegría de verte derrotado. Algunas veces vos tendrás una sonrisa en el rostro, únicamente para que la persona que te lastimo no te vea desanimado. Esto no es por rencor u orgullo, sino por una determinación santa. Dios usa lo negativo para mantenernos estimulados.

David le dijo a Dios: “Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos”. Mira…, cuando Dios te haga atravesar el oscuro valle de la oposición, no va a hacerlo en privado. Va hacerlo de tal manera que todos tus enemigos puedan ver que te ha bendecido.

Quizá un enemigo similar se encuentre en tu contra justo en este momento; un enemigo contra su salud, sus finanzas, una relación. Probablemente parezca que nunca se va a resolver. Tenga esta nueva perspectiva: Dios está preparando la mesa en este momento, los ángeles están metiendo la comida en el horno, están colocando los manteles individuales, Gabriel le está dando los toques finales a los platos y en cualquier momento vos vas a escuchar la campana para cenar. Dios va a decir: “¡Ya es hora! Aquí está el banquete que te preparé”. No va a ser un poco de comida rápida envuelta en el boliche de la esquina donde nadie lo note. Va a prepararte una mesa como lo hizo con David, como lo hizo con nosotros, donde no solamente todos sus amigos lo puedan ver, sino también sus enemigos, los incrédulos, los críticos, las personas que dijeron que no funcionaría van a verlo bendecido, sanado, promovido, reivindicado, en una posición dc honor e influencia.  En cierto sentido Dios uso a Judas más de lo que uso a los demás discípulos. Judas fue ordenado para traicionar a Jesús; ese fue su propósito, tratar de detenerlo. No solo fue su idea; era parte del plan de Dios. En el momento parecía un desatino, pero si no hubiera traicionado a Jesús, no habría existido una crucifixión, y sin la cruz no habría existido la resurrección y sin la resurrección no habría existido la redención. Reconocemos a María, la madre de Jesús por haber dado a luz en el pesebre; celebramos que Juan haya bautizado a Jesús y recordamos a Pedro, a Santiago y a Juan caminando con Jesús y siendo sus amigos. Pero al mismo tiempo, el hombre que traiciono a Jesús, el que lo vendió por treinta monedas de plata, simplemente fue sumamente clave para su destino, si no es que más que los otros.

¿Qué estoy diciendo? No te quejes de esa persona que te traiciono, si te abandono, no te hizo retroceder; te preparo para avanzar. Si eso no hubiera sucedido, no llegarías a donde se supone que vos deberías estar. Si no te tomaron en cuenta, trataron de derribarte o mintieron sobre vos, quizás no haya sido justo, pero no sucede nada por accidente. Si Dios lo permitió, sabe cómo usarlo para tu bien.

¿Qué habría pasado si Jesús se hubiera molestado y hubiera dicho: Dios, soy tu Hijo, ¿cómo pudiste permitir que este hombre me traicionara es uno de mis discípulos principales?  Jesús sabía que Judas lo iba a traicionar, pero no trato de detenerlo. No trato de convencerlo de que no lo hiciera. Dijo en su última cena juntos: “Es aquel a quien le doy el pan que mojo en el plato”. Se lo dio a Judas, y dijo: “Apresúrate a hacer lo que vas a hacer”. Jesús entendió que la traición era parte de su destino. Con demasiada frecuencia combatimos contra lo que no sale a nuestro modo; nos molestamos y nos amargamos. Pero cuanto más tiempo vivo, más me doy cuenta de que no sucede nada por accidente. Si vos mantenes la actitud correcta, Dios incluso va a usar a la oposición para bendecirte.

Hay algunas cosas que no nos gustan, algunas cosas por las que incluso le estamos pidiendo a Dios que nos quite, pero si El las removiera, no alcanzaríamos nuestro más alto potencial. Esa oposición lo está haciendo más fuerte. Esas personas que tratan de derribarlo, la traición, la decepción; nada de eso te puede desviar de tu destino. Dios tiene la última palabra.


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