La comida y las emociones

Considere todas las maneras en las que la comida está entrelazada con nuestra vida emocional. Es el centro de casi todas las celebraciones importantes, desde fiestas de bienvenida para un bebé hasta cumpleaños, bodas y funerales. La mayoría de los días festivos gira en torno a grandes banquetes. Desafortunadamente, los alimentos que elegimos (llamados acertadamente “alimentos reconfortantes”) no favorecen en nada a nuestro corazón y nuestra cintura.

 

 

Al final, la comida no brinda la solución a nuestros problemas emocionales. De hecho, solemos terminar sintiéndonos culpables o débiles cuando comemos por razones emocionales. Y esos sentimientos pueden enviarnos directamente de regreso a la heladera.

Si usted cuenta con opciones alternativas y saludables para los momentos de debilidad, le resultará más fácil alimentarse en forma saludable. Liberar el estrés acumulado, hacer ejercicio y comer bocadillos saludables lo ayudarán a lograrlo. Todo esto contribuye a restaurar una relación más saludable y natural entre usted y los alimentos que consume.

Cómo mantener los hábitos saludables

Una de las formas más confiables para hacer permanente el cambio a una alimentación saludable es desarrollar un hábito de ejercicios. El ejercicio lo ayudará a mantener su peso (o a adelgazar si esa es su meta). Pondrá su sistema cardiovascular a trabajar y lo ayudará a manejar el estrés. Ambas cosas mantendrán su corazón saludable.

Todos conocemos los extraordinarios beneficios de las dietas más saludables y beneficiosas para el corazón: mayor energía, un cuerpo más delgado, presión arterial más baja, más capacidad cerebral y un mejor humor, entre otros. Estos beneficios pueden lograrse en el lapso de algunas semanas y permanecerán por siempre, además de lograr longevidad. Sí, deberá cambiar hábitos alimenticios que pueden no ser fáciles de modificar.