Científicos de Chubut hallaron una molécula en erizos de mar que podria combatir la pandemia

Escrito por el 20 abril, 2020

Científicos de Chubut hallaron una molécula en erizos de mar que podría combatir la pandemia
La investigación se desarrolla con una fusión de aportes público-privados con base en Puerto Madryn. Participan entidades como la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco, el Conicet, INTA y la empresa Arbacia.

El nombre del proyecto presentado al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación se denomina “Desarrollo de producción (…) para la terapia de COVID-19 como droga antiviral y/o droga acompañante cardioprotectora y antioxidante”, Cuenta con el aval de científicos de la UNPSJB, el Conicet y el INTA, y de empresas privadas como es el caso de Arbacia, que viene ya desarrollando en el mercado comercial productos vinculados a los erizos de mar.

El equipo habría dado con la clave de las propiedades en los huevos de erizos de mar: detectaron en los últimos días que algunas de estas moléculas son antivirales y ayudan a combatir el COVID-19, por lo que presentaron el proyecto a autoridades nacionales para obtener los fondos que se necesitan para terminar de desarrollar la droga y comenzar a probarla en humanos.

Pese a que los estudios realizados sobre los huevos de erizos de mar llevan mas de 15 años, los trabajos enfocados en COVID-19 comenzaron hace un mes en el marco de la pandemia mundial y la búsqueda de soluciones.

Según explicó el equipo de científicos al portal de noticias ADNSUR, la empresa Arbacia y Conicet firmaron un acuerdo de convenio de colaboración por el cual aceleraron el marco temporal de trabajo en respuesta a la emergencia.

La bióloga del Conicet, Tamara Rubilar, líder del equipo de trabajo de investigación, contó que “nos pusimos a trabajar muy duro para ver qué soluciones podíamos aportar a la lucha contra el COVID-19, ya que teníamos conocimiento previo que los extractos con los que trabajamos tienen actividad antiviral, vinculada por ejemplo a los herpes”.

Dijo que con ese fin “nos unimos en un trabajo con una viróloga, Elena Barbieri, y una bióloga especialista como Ayelén Gázquez -quien se encuentra en España-, y en los últimos 20 días el equipo trabajó mucho para encontrar una posible solución local”.

El avance

Los investigadores habrían encontrado moléculas de los “extractos que tenemos funcionan muy bien eludiendo a la proteína fundamental que tiene este coronavirus y que tendrían la capacidad de bloqueo de esta proteína”, para lo cual “estamos trabajando en ensayos in vitro , no tenemos la capacidad para hacer eso, pero si tenemos colegas en el sistema de ciencia y técnica a nivel nacional para hacerlo, y estamos trabajando para enviar esos extractos y confirmar esos resultados tan prometedores que realizamos”.

Los detalles técnicos del proyecto indican que se apunta a “la utilización de los metabolitos secundarios que obtenemos de los extractos de los huevos de los erizos de mar “Arbacia Dufressni” para ser evaluado su uso en “medical trails” en conjunto con otras drogas”.

Se trata de una molécula que ha sido ampliamente estudiada -cuenta con patentes y papers- y ya se conocen sus actividades biológicas y efectos secundarios en humanos y se han obtenido dos productos farmacéuticos discontinuados por falta de insumos en Rusia. A su vez ya se ha realizado el screening de esta molécula en el coronavirus y ha pasado el scoring junto a otras moléculas que serán probadas.

Iniciativa conjunta

Dana Cardozo, de la empresa Arbacia, explicó que se trata de “una iniciativa que toma el Centro de Estudios Marinos del Conicet y la Universidad San Juan Bosco a través del Instituto del Mar, quienes están buscando ofrecer un tratamiento preventivo contra el coronavirus”.

Aseguró que lo que se busca es “disminuir las complicaciones que trae este virus una vez que alguien es infectado, por lo que el equipo de investigación en laboratorio logró el hallazgo de una molécula que se utiliza en otros medicamentos en el mundo y la idea es proponer un segundo uso para tratar este virus”.

Señaló que “venimos trabajando con los antioxidantes y los complejos nutricionales que tiene el erizo de mar, que es un animal que tenemos en nuestras costas aquí en el Golfo Nuevo, y en sus huevos tiene un compuesto que es muy interesante, con una molécula que tiene una actividad antiviral y antimicrobiana, y lo que estamos estudiando es que podría combatir los efectos del coronavirus”.

Explicó respecto a los alcances, que no se trata de una vacuna, sino de un medicamento para prevenir los efectos, Explicó que “cuando vos tenés un tratamiento preventivo de este tipo se mejora el sistema inmune”, y con esta droga “lo que sucedería en caso de contagio es que el cuerpo este más fuerte y preparado para afrontarlo, y se defienda mejor. Nosotros proponemos un tratamiento preventivo, tomando esta nueva droga, para tener el organismo mejor preparado para afrontar esta carga viral”.

Sobre la importancia de este hallazgo científico, Cardozo afirmó que “hay muy pocos casos de este tipo porque es muy difícil hallar moléculas nuevas “, Sostuvo por ejemplo que “el sector farmacéutico encuentra dos nuevas drogas por año en el mundo”, mientras que en este caso “se trata de una fuente natural con un uso bastante especifico, que no es fácil de encontrar, pero hay que aclarar que el equipo científico tiene 15 años trabajando en el tema para saber qué tipo de propiedades se pueden aprovechar”.

Explicó la vocera de Arbacia que “una fuente natural de este tipo no alcanza a abastecer a un mercado tan grande por lo que hay un punto en que hay que hacer procesos biotecnológicos que te permitan llegar a una escala que permita abastecer masivamente a la gente.

A través de la biosíntesis se busca generar la cantidad de producto que se requiere sin afectar al animal, buscando imitar el proceso de la naturaleza, pero en laboratorio”.

En ese sentido, puntualizó que “generalmente un medicamento tarda 20 años en ser aprobado a nivel mundial, pero con toda esta situación tan particular de emergencia, está ocurriendo que muchos grupos de investigación están siguiendo caminos mucho más ágiles para poder probar las drogas”. Indicó que “en nuestro caso hay un medicamento que se vende en países como Rusia, Alemania y Suecia, que está hecho con esta molécula”, y por ello “estamos pidiendo fondos para terminar el proceso de aprobación de esta droga en Argentina, diciendo que lo podemos obtener de los erizos”.

Con ese fin se presentó el proyecto en el Ministerio de Ciencia que “está ofreciendo recursos económicos para poder hacer esta aprobación más rápido” por lo que ahora “estamos a la espera de la respuesta”. Sostuvo que en el equipo “planteamos que en dos meses tendríamos más certeza de cómo funciona, porque a través de inteligencia artificial se simuló el comportamiento en una computadora. Es decir cómo se comportaría hipotéticamente a través de un software. Ahora estamos pidiendo los fondos para tener una cantidad importante de este compuesto y entregarlo a hospitales para que hagan la prueba en humanos, algo que podría hacerse en tres meses, aunque eso depende del acceso al recurso económico”.

Cardozo detalló que el ministerio “está evaluando alrededor de 700 proyectos, algunos son de drogas para tratar el coronavirus”, pero hay espacio para alrededor de 50 proyectos , por lo que “hay que ver si nos eligen, pero de todos modos estamos haciendo presentaciones para conseguir fondos privados, es decir que estamos buscando inversores”.

La NASA registra el mínimo histórico de ozono sobre el Ártico para marzo

En el Ártico se ha registrado un nuevo récord de agotamiento del ozono estratosférico para el mes de marzo. Según informaron este jueves los especialistas de la NASA, el pasado 12 de marzo sus niveles alcanzaron su punto más bajo, con apenas 205 unidades Dobson.

Normalmente, en la primavera las concentraсiones de ozono en el Ártico suelen ser altos, indicó en un comunicado Paul Newman, científico jefe de Ciencias de la Tierra en el Centro de vuelo espacial Goddard de la NASA, ubicado en Greenbelt (estado de Maryland, EE.UU.). En cada marzo, el valor de ozono más bajo observado en el Ártico es generalmente de alrededor de 240 unidades Dobson.

Aunque los índices de este año son inusuales, sí tienen precedentes. “El bajo ozono ártico de este año ocurre aproximadamente una vez por década”, señaló Newman. Así, niveles bajos similares se observaron en 1997 y 2011.

Sin embargo, este mínimo histórico sigue siendo el doble entre las concentraсiones de ozono más bajas sobre la Antártida. Si bien en el continente austral se produce anualmente un ‘agujero’ de ozono (y sus índices generalmente caen a unas 120 unidades Dobson) con respecto a la región norteña, los investigadores de la NASA prefieren utilizar la expresión “agotamiento de ozono”.

¿A qué se debe el nuevo récord?
Según científicos estadounidenses, el agotamiento de la capa de ozono en el Ártico en este marzo está relacionado con el significativo debilitamiento de “los eventos de ondas” en la atmósfera superior, según se observa desde diciembre pasado.

Normalmente, estas ondas se propagan hacia arriba, desde la atmósfera inferior de latitud media, y destruyen el circuito de vientos circumpolares alrededor del Ártico. Al mismo tiempo traen consigo ozono de otras partes de la estratósfera, reponiendo el depósito sobre el Ártico, y también contribuyen al calentamiento del aire en esa zona.

El aumento de las temperaturas crea condiciones desfavorables para la formación de las nubes estratosféricas polares que permiten la liberación de cloro, causando el agotamiento del ozono.

Entre diciembre y marzo pasados, estos procesos “fueron débiles y no interrumpieron los vientos polares”, por lo que estos actuaron como una barrera, “impidiendo que el ozono de otras partes de la atmósfera repusiera los bajos niveles de ozono sobre el Ártico”. Además, como la estratósfera permanecía fría, también se intensificó la formación de nubes estratosféricas polares que liberan el cloro que agota la capa de ozono.

Cómo se mide el ozono. Y qué es la Unidad Dobson
Cómo se mide el ozono

Las mediciones de concentración de O3 en la atmósfera se realizan con globos sonda, con cohetes o con satétites provistos de expectógrafos que analizan la radiación.
Las primeras mediciones son del año 1930 de una estación meteorológica de Arosa en Suiza.
Estas concentraciones se miden en unidades Dobson, donde:
1 UD = 2.7 x 1018 (moléculas O3/cm3)
Entre los trópicos la concentración normal es de 250 a 260 UD, en latitudes mayores las concentraciones superan las 400 UD; en el polo sur en septiembre, octubre durante la primavera son 125 a 150 UD.

Qué es la unidad Dobson

La unidad Dobson es una manera de expresar la cantidad presente de ozono en la atmósfera terrestre, específicamente en la estratosfera. Concretamente es una medida del espesor de la capa de ozono, una unidad Dobson (DU) equivale a 0,01 mm de espesor de capa en condiciones normales de presión y de temperatura (1 atm y 0 °C respectivamente), expresado en número de moléculas, una DUrepresenta la existencia de moléculas por centímetro cuadrado (tomando una porción de capa de atmósfera de espesor muy pequeño delgadito y dividiendo el número de moléculas entre la superficie del mismo).La variación del espesor de la capa de ozono tiene un efecto importante en la superficie terrestre, por ejemplo una capa de ozono de 300 DU, es decir un espesor de la capa de sólo 3 mm, comportaría que la superficie de la tierra estuviera a 0º.G.M.B. Dobson era investigador en la Universidad de Oxford y fue el que, en los años 1920, construyó el primer instrumento (ahora llamado espectrofotómetro de ozono de Dobson) para medir el ozono total de la Tierra.

Los tiburones blancos, entre la megafauna marina que podría extinguirse en 100 años

Los tiburones blancos y los tiburones ballenas corren el mayor riesgo de desaparecer del mundo marino, que tras su pérdida también se quedará privado de sus importantes funciones como depredadores ápices y alimentadores de filtro.

Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances estima que en los próximos 100 años la especie sufrirá una pérdida desproporcionada de riqueza funcional, lo que significará peores consecuencias para las cadenas alimentarias del océano de lo que se creía.

“La riqueza funcional es el nivel de los papeles ecológicos en una comunicad, las muchas y diversas formas en las que las especies ‘se ganan la vida’ y a su vez afectan a los ecosistemas”, explicaron a Newsweek los autores del estudio, Catalina Pimiento y John Griffin, de la Universidad de Swansea (Gales, Reino Unido).

Según uno de los escenarios expuestos en la investigación, tanto los peces óseos como los tiburones perderán un 19 % de su diversidad de especies, lo que supondrá la pérdida del 44 % de la riqueza funcional de los tiburones. Otro escenario vaticina la extinción del 62 % de todas las especies de tiburones.

Pimiento y Griffin comentaron al citado medio que ya sabían que los tiburones son uno de los grupos más amenazados en el océano, sobre todo dado su gran tamaño y la baja tasa de reproducción, y señalaron que sus resultados muestran que la extinción borrará de la faz de la tierra las especies “más únicas desde el punto de vista funcional”.

Los autores del estudio recuerdan que un tercio de los representantes de la megafauna marina —los habitantes más grandes de los océanos que desempeñan papeles clave en el funcionamiento del ecosistema— corren el riesgo de extinción.


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *



Canción actual

Title

Artist

Background

You're currently offline