Hoy quiero hablarles acerca de aceptarnos a nosotros mismos y de cumplir el destino dispuesto por Dios para cada uno de ustedes. Si miramos a nuestro alrededor vas a poder comprobar que la mayoría de la gente realmente no está conforme con sí misma y este en verdad es un problema lamentablemente grande, mucho  más grande de lo que vos podrías pensar inicialmente.

Ahora bien…, si no podemos llevarnos bien con nosotros mismos, no podemos llevarnos bien con otras personas, porque cuando nos rechazamos a nosotros mismos, nos puede parecer que otros también nos rechazan, puesto que las relaciones son una parte importante en nuestras vidas. Y el modo en que nos sentimos con nosotros mismos es un factor fundamental en nuestro éxito en la vida y en las relaciones.

Tal vez vos has podido comprobar, que cuando estás muy cerca de la gente que se siente insegura, eso tiende hacer que vos también te sientas insegura/o, con respecto a ellos, pero esto en realidad no es la voluntad de Dios para sus hijos que se sientan inseguros, ya que la inseguridad es obra del enemigo.

Jesús vino a traer restauración a nuestras vidas, ya que el nos dice: “El señor es mi pastor, nada me puede faltar. En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, y reconforta mi alma. Por el camino del bueno me dirige, por amor de su nombre”. (Salmo 23:1-3). Y una de las cosas que Jesús vino a restaurar es una imagen de nosotros mismo saludable y equilibrada.

Y te pregunto ¿Cómo te sentís acerca de vos mismo?

Mira…, nuestra imagen de nosotros mismos, es el retrato interior de nosotros mismo que mostramos a otros, y si lo que vemos no es saludable y acorde a los principios de Dios, sufriremos temor, inseguridad y varios tipos de ideas equivocadas acerca de nosotros mismos, fíjense que digo “sufriremos”, ¿Por qué?

Porque las personas que están inseguras de sí mismas sufren en sus mentes y emociones, así como en sus vidas sociales y espirituales, y quizás vos has hablado con personas que sufren de inseguridad o tal vez a vos misma te ocurre o te ocurrió que has sufrido de esto. Cuantas veces te habrá pasado que has estado junto a gente que no le gustabas o que querías hacer cosas y no sentirte lo suficientemente libre para salir e intentarlas, por eso el leer, estudiar la Palabra de Dios y recibir su amor y aceptación incondicional han traído a tu vida sanidad y esto hará lo mismo a muchas personas.

“Entonces Zaqueo,  puesto en pie,  dijo al Señor: He aquí,  Señor,  la mitad de mis bienes doy a los pobres;  y si en algo he defraudado a alguno,  se lo devuelvo cuadruplicado.

Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa;  por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lucas19:8-10)”

Y acá quiero que observes que el versículo 10, dice “lo que” y no “quien” o sea que vino a salvar a todos no a uno que se pierde, y en el primer versículo vemos que el recaudador de impuestos Zaqueo, y su casa acababan de recibir salvación. Ellos habían estado perdidos y ahora eran salvos, pero su salvación no iba a terminar allí.

La afirmación que sigue de que Jesús vino a salvar lo que se había perdido, nos está diciendo que El se propone salvarnos no solo de nuestros pecados, sino también de todas las cosas que el enemigo ha intentado hacer para arruinar nuestras vidas.

Cada uno de nosotros tiene un destino y debería de ser libre de cumplirlo, sin embargo, ese cumplimiento no sucede mientras estamos inseguros y tenemos una pobre imagen de nosotros mismos.

A vos Dios te aprueba y si no lo crees, escucha estas palabras: “Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones.”

Que te quiere decir Dios con estas palabras, que vos ya estabas destinado a cumplir tu propósito antes que nacieras porque Dios ya te había elegido, por eso nunca es la voluntad de Dios que nos puédanos sentir mal respecto a nosotros mismos, El quiere que nos conozcamos bien a nosotros mismos y nos aceptemos.

A vos nadie te conoce tan bien como te conoce Dios, sin embargo, pese a que nos conoce y lo sabe todo respecto a vos, incluyendo todas tus fallas, El te sigue aprobando y aceptando. El no aprueba tu comportamiento erróneo, pero esta interesado en vos como persona.

Dios es un Dios de corazones, ya que El ve nuestros corazones, y no solo el caparazón exterior en el cual vivimos (la carne) y que parece meternos en muchos problemas. Lo que sí creo es que, si Dios puede mantener separadas ambas cosas, puede enseñarnos a nosotros a hacer lo mismo.

Ahora bien…, como conclusión puedo decirte Que en la vida, nuestra felicidad depende en gran parte de nuestras actitudes y nuestra actitud hacia nosotros mismos es quizás la más importante de todas, porque tiene un efecto tremendo y profundo en nuestra vida.

Esta actitud hacia nosotros mismos tiene un nombre y se llama “auto-imagen” y esta es importante porque afecta nuestra actitud hacia la familia, hacia los amigos y hacia los demás, pero también afecta a nuestro trabajo y a las posibilidades de lograr éxito. La gente que tiene una auto-imagen pobre de sí misma, frecuentemente tiene problemas para llevarse bien con los demás y por lo general son infelices y esa auto imagen afecta incluso nuestra actitud hacia Dios mismo, ya que aquellos que tienen una auto-imagen incorrecta, tienden a sentir amargura y resentimiento hacia Dios y para ellos es difícil confiar en Él y creer que Él los ama.

Entonces…, por un lado tanto no debemos menospreciarnos y por el otro tampoco debemos ser orgullosos ni presumidos, pues ninguna de estas actitudes nos da felicidad o buenas relaciones con los demás. Dios quiere que tengamos una autoimagen apropiada y quiere que pensemos correctamente acerca de nosotros mismos.

Y pregunto… ¿Cuál es la base para poder aceptarme a mí mismo?

Es confiar en el amor y la sabiduría de Dios, en síntesis, es esto: ¿Agradeceré a mi creador por haberme creado tal como soy? ¿Confiaré en su amor y sabiduría para mi vida?

Vos podes pasar la vida con una auto-imagen pobre, sintiéndote amargado y resentido contra vos mismo, o podes tener una auto-imagen correcta aceptándote a vos mismo y confiando en el amor y la sabiduría de Dios. Aún las cosas que parecen estar en contra tuya pueden redundar más bien en tu beneficio si confiamos en Dios.  El aceptarnos tal como nos creó Dios, nos libera, no tenemos que tratar de impresionar a los demás, no tenemos que luchar para obtener el reconocimiento de otros, no es necesario tratar de ser un gran personaje sobresaliente. Somos lo que somos.

Lo que espero que esto que hoy te hable, puedas aprender a enfrentar tus debilidades y a no odiarte a vos mismo por ellas, experimenta sanidad y  libertad que es lo que te llevara a tener éxito en aceptarte a vos mismo.