¿Alguna vez pensaste cuál es tu linaje, tu ascendencia?, tal ves lo imaginaste, No, bueno si me acompañas vas a tener las respuesta, quiero quitarte unos minutos de tu tiempo para que puedas saber que dentro tuyo hay sangre de campeón.

¿Estas de acuerdo?

Escucha esto que te va a gustar, hace poco leí sobre unos caballos de carrera muy famosos, del tipo de los que corren en los hipódromos, grandes premios de prestigio, y nunca pensé en el  tiempo, esfuerzo y recursos que se invierten en lograr que uno de esos caballos sea campeón, siempre creí que alguien descubría que tal o cual caballo era veloz con solo cabalgarlo y ver su potencial y que por esas condiciones decidían anotar al caballo en las carreras, pero mi sorpresa fue al leer que hace falta mucho mas que eso para que un caballo sea campeón.

Porque no son caballos comunes, son de raza pura y en su sangre llevan el legado de generación tras generación de campeones; los criadores, entrenadores y veterinarios quizás busquen datos y estadísticas de los últimos cincuenta o sesenta años para verificar la línea  sanguínea del caballo, concentran su atención en el linaje del caballo, investigando quienes fueron sus ancestros, examinando si el padre del caballo era buen corredor, que tan largo era su paso, a que velocidad corría, que tamaño tenia y muchas cosas mas. Los criadores saben que los campeones no salen por casualidad, llevan la victoria en la sangre, además para criar uno de estos animales hace falta una gran inversión de dinero  y no hay garantía de que el potrillo gane.

Los dueños del caballo, sin embargo, saben que en su sangre el potrillo lleva el legado de los genes campeones, y hasta puede ser que se trate de docenas de campeones mundiales, todo esta en la sangre., por eso no les importa de que color es, ni que lindo que sea, y ni siquiera Ie dan importancia al tamaño. Saben que muy adentro, en su interior, el potrillo tiene la sangre de campeón.

¿Sabes una cosa?

Dios nos ve de la misma manera, nuestro aspecto exterior es lo de menos, no importa de qué color sea tu piel, ni cual es tu historia étnica, no importa cuantas debilidades o defectos tengas, tenes el ADN de Dios  Todopoderoso y venís de una larga línea de campeones.

Pensa en lo siguiente: tu Padre celestial es quien declaro existentes a las galaxias, tu hermano mayor derroto al enemigo, pensa en algunos de tus ancestros naturales:

 

  • Moisés, partió el Mar Rojo. Hay gran fe en tu línea sanguínea.
  • David, un pastorcito de ovejas, derroto a Goliat con unas piedritas recogidas del arroyo. Llevas valentía en la sangre.
  • Sansón derribo un edificio. Hay fuerza sobrenatural en tu sangre.
  • Daniel paso una noche entera en la cueva con los leones, y no sufrió ni un rasguño. La protección divina fluye por tus venas.
  • Nehemias reconstruyo las murallas de Jerusalén, aun con todos los obstáculos en contra. La determinación y la persistencia laten en tu línea sanguínea.
  • La reina Ester arriesgo la vida por salvar al pueblo de Dios. El sacrificio y el heroísmo están en tu sangre.

 

¿Lo entendes?

Venís de una línea de campeones, no sos común, sos un pura sangre, no importa cuales sean tus circunstancias en este momento, tenes que saber que dentro tuyo fluye la sangre de campeón, dentro tuyo hay semillas de grandeza, por eso mira tu linaje una vez mas, dentro tuyo hay campeones y mas campeones, sos la semilla de Dios.

Por eso tenes que dejar de pensar en tus defectos y debilidades para obtener una visión mas grande de tu vida, entiéndelo, Dios ya te ve en el “Circulo de Ganadores”, ya ha visto como te coronan con rosas, es de esto que hablaba David cuando dijo: “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas”

En otras palabras, podrás tener treinta, cuarenta o cincuenta anos de edad, pero Dios ha estado obrando en ti durante muchísimo tiempo, porque ya te  tenia planeado o planeada aun desde antes de que nacieras, tenes un valor incalculable, por eso no sos común por que provenís de un linaje grandioso.

Tu destino es el de la victoria, es el del vencedor y el de dejar tu huella en esta generación.

Es de interés para muchos que los famosos caballos de carrera no se ven muy diferentes entre si, son casi iguales a cualquier caballo, claro que son hermosos, pero la persona promedio no podrá distinguir al campeón de los caballos de raza. La diferencia esta en la sangre. Eso es lo que los hace extremadamente valiosos.

Lo mismo ocurre con nosotros, hay un texto que tiene un sentido muy impactante dice que “vencemos por Ia sangre del Cordero, la palabra de nuestro testimonio y la voluntad de entregar nuestras vidas”

En muchas oportunidades he escuchado decir, a la gente sobre gente peleadora, de avería, “Tiene sangre mala” y en realidad, algo de verdad hay en ello, pues lo que llevamos en la sangre es muy importante, tenemos un linaje natural, que proviene de nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos y demás ancestros en nuestro árbol genealógico.

Pero también tenemos un linaje espiritual y la buena noticia es que este puede tomar el lugar de aquel,  acaso Dios no dice que “Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”, esto equivale a decir que entramos en un linaje nuevo, y cuando entendes realmente todo lo que Dios ha hecho por vos comenzas a actuar basándote en ello  y podes salir de toda adversidad venciendo todo lo negativo que pueda haber en tu pasado Ese es el poder de tu linaje espiritual.

A causa de lo que hizo Dios, cada uno de nosotros es un purasangre y dentro nuestro hay sangre de campeón.

Chau, hasta la próxima.