Muchos sienten que son personas que tienen muchos defectos, y tal vez vos estas dentro de esas personas, pero…, si yo te dijera que sos espectacular, ¿Vos lo podrías creer? ¿Ves lo especial que sos, es decir importante y decidido para ser y hacer grandes cosas, para impactar este mundo de una manera importante?

Demasiadas personas no creen esto, sienten que son personas ordinarias, no ven su propósito ni tienen un claro sentido de estar hechas con el fin de  hacer algo grande para Dios.

Se resignan a ser menos, se sienten como personas que no están realizados, que no tienen logros y que no significan nada.

Tal vez puedas haber pasado por la vida sin ver ni darte cuenta que fuiste creado para ser único y excelente para Dios, hecho a propósito  y para un gran plan para tu vida. Muchas veces te encontras en una encrucijada, y permitís que el miedo te paralice, y te imaginas cayendo en un pozo profundo y te llenas de temor.

Yo pienso que no podes querer ese tipo de vida ya que eso significa alejarte de todos los planes y de todo lo grande que Dios tiene preparado para tu vida.

¿Te has sentido detenido alguna vez? ¿Impotente? ¿Atrapado en diferentes circunstancias de enojo, herido, o adicciones? ¿Te estás alejando de los sueños y anhelos que tenes en tu corazón?

En ciertas ocasiones algunas personas nos dicen lo que no somos, lo que no es posible; nos dicen que simplemente debemos aceptar las cosas de la manera que son y seguir con nuestra vida.

Generalmente somos así de críticos, no nos permitimos creer en mas, vemos a otros en un lugar demasiado importante o como personas que tienen cierta influencia  y pensamos que nosotros no somos capaces de alcanzar determinadas cosas en la vida, nos creemos personas comunes, personas normales y alguien muy importante en cierta oportunidad dijo: “que nos creemos tan normales, que tenemos una casa normal, un trabajo normal y también vamos a tener una tumba normal, no debemos olvidar que nacimos para ser personas que vamos a dejar una huella muy importante para generaciones venideras”

Dios nos dice que nos creo a propósito y para un propósito, no solo para existir sino para ser una obra maestra, Dios siempre dirá que vos vas a ser mas y la verdad es que no necesitamos ser perfectos o excelentes  desde el momento de nacer, no es necesario ser el centro de atención ni estar en un cargo presidencial para ser alguien que tiene un destino.

Se puede ser una persona sencilla, imperfecta, fracasado, no importa cual es la condición en que estemos, como empecemos, o donde nos hallemos. Dios usara  a cualquier persona y de cualquier estilo de vida para cumplir sus planes y propósitos.

En realidad, es sabido que Dios escoge a quien los demás consideran fracasados o desdichados, que no sirven para nada, un don nadie. Por eso toda persona es alguien especial para Dios, cada uno es su creación y El nos dice que nos creo a propósito y para un propósito y no solo para existir sino para ser su obra maestra.

Mira,….escucha esto que te cuento y te vas a sorprender, todo un capítulo del libro de la Biblia, llamado Salmos describe como antes de que fuéramos formados en el vientre materno, ya estaban escritos en el libro de Dios todos los días de nuestra vida.

¿No es eso asombroso? Dios ya te conocía antes de que vos nacieras, El entrecruza tu destino de la misma forma que une tus huesos.

Organizo tu genética y tu personalidad, tu inteligencia y la familia en que naciste, todo llego a producirse por la mano de Dios, y no por casualidad.

Dios realmente te diseño para tu destino, te creo con la inteligencia y capacidad exacta que vas a necesitar y te puso en la familia correcta, determino cada detalle acerca de tu ser y también de todos tus días. El ha escrito todo esto en su fabuloso libro.

Así es Dios, el autor más vendido de todos los tiempos, el creador del universo, tiene una historia solo para vos y una solo para mí, El nos llama su obra, al crearte declaro que eras su obra maestra, significativa e importante para y te puso su sello de aprobación  y te envió para que brillaras aquí en el mundo.

Mira, dice Dios: “Cree esta hermosura, esta creación es buena, diseñada para buenas obras que he preparado por anticipado Mi firma está en toda  esta obra, la hice con mis manos y envié al mundo solo para mi”

Ante esto vos no pensas o te imaginas que cuando Dios te ve piensa: ¡Vaya! ; ¡Qué gran trabajo hice!; ¿No es maravilloso? ¿No es asombroso? ; ¡Vean mi obra maestra!

Ahora bien…

¿Por qué tantos de nosotros tenemos problemas en creer esto?

Si comentamos que cuando Dios creó los cielos y la tierra, al final de cada día daba un paso atrás para maravillarse de lo que había hecho, y decía: “Esto es bueno”. La tierra  y las aguas, los peces y las aves, las bestias, la flora y la fauna, el sol y las estrellas, la noche y el día, las estrellas…todo es bueno,  como Dios lo decreto.

Entonces…, porque no creer en lo más profundo de nuestro ser que cuando  Dios nos creo también dio un paso atrás y se maravillo de la misma forma; “Esto es bueno”, “El es grandioso; “Ella es increíble”

Si lo creyéramos, ¿Al despertar cada mañana, nuestro primer pensamiento sobre nuestro destino y lo que haríamos al regalarnos Dios otro día? Pensaríamos: “Dios, dirige hay mis pasos para que pueda cumplir el propósito que tiene para mí”.

Estas cosas pueden hacer que te puedan devastar o hacer que te decidas, podes creer que sos un caos o una obra maestra, podes elegir entre ser aflicción para el mundo o simpatía de Dios.

A Dios le gusta cuando somos fieles en donde el nos ha puesto, cuando nos negamos a abandonar y cuando pedimos en grande. Le gusta cuando decimos “Esta bien Dios estoy teniendo problemas para resolver esto. No sé si puedo soportar, mucho menos levantarme, pero voy a seguir adelante”, A Él le encanta que digamos: “Esa persona me está desanimando, esta circunstancia me está diciendo que renuncie, ese médico dice que no tendré la salud necesaria, pero no me voy a quedar atrás del destino que tenes para mi, Dios voy con vos a donde quiera que me lleves, por lejos que deba ir. No solo quiero moverme gradualmente camino  hacia lo que deseas para mi vida, sino que quiero caminar en ese camino. Deseo correr. No voy a renunciar”.

Y a Dios también le gusta cuando decimos: “Quiero probar todas las  bondades que me has preparado. Deseo levantar la cabeza hacia los cielos, Anhelo oír tus deseos para mí y no solo hablarte, sino cantar y hablar fuerte en voz alta.

Como podes ver tu destino es precioso para Dios, y es posible que muchas veces no puedas cantar, pero quizás puedas susurrar buenas cosas mientras  pasa el trapo de piso a tu casa o al salón de tu trabajo, o tal vez puedas preparar un plato de sabrosa comida para un cliente hambriento en el restaurant.

Sos una obra maestra y te encuentras registrado en el libro de Dios,  El tiene un final feliz cuando venga a rescatarte, solo debes alargar la mano para tomar la de Dios y pedirle que empiece a contarte la historia que te tiene reservada.