En muchas oportunidades reina el desorden en nuestras vidas, por momentos te sentís feliz y  lleno de entusiasmo y todo te va bien, tenes un buen empleo, hijos saludables y te sentís bendecido.

Y……, entonces de pronto te encontras con cosas que te perturban, tus exámenes médicos rutinarios revelan un problema, tu relación se complica, y llega el momento de darle una solución.

El desafío es seguir mirando hacia adelante, sabiendo que ese desorden no durara para siempre, y que un día muy pronto, la felicidad será posible. Y tal vez en ese momento puede que sientas que la buena vida ha terminado, pero quiero que creas que eso también pasara, Dios sigue estando a tu favor, El te ha llevado hasta donde estas.

Puede que tu vida se haya hundido, y puede que te sientas como si te hubieran metido en una batidora gigante y quizás otros a tu alrededor puede que estén aterrados; pero tarde o temprano, volverá la calma.

Yo pienso que todas las personas tienen al menos diez minutos de desorden en la vida, normalmente, los momentos aterradores no llegan todos a la vez y puede ser que experimentes un minuto aquí, cinco minutos alla, un par de minutos más adelante, en fin…., en esos momentos difíciles, cuando sentís que tu vida se viene en picada y el miedo te angustia, recurrí a tu fe.  Confía en que el creador del universo está manejando tu vida, que está dirigiendo tus pasos, recorda que Dios nos dijo que ningún arma que venga en tu contra prosperara y que no te sorprendieras por esas fuertes preocupaciones, no te aterres, anda a ese lugar de paz incluso en medio de la tormenta.

Yo he escuchado muchas veces que los problemas son inevitables, pero la desgracia es opcional, los problemas llegan a todos nosotros de vez en cuando, pero podernos decidir si nos desmoronamos o nos  mantenemos firmes, tenemos esa capacidad de decisión, incluso cuando estamos cegados, y no sabemos para donde ir.

Una cosa es saber que estas entrando en un periodo de desafíos, afrontando una prueba de desanimo, podes prepararte mentalmente para esas pruebas.

¿Pero y las dificultades que no ves venir? ¿Y los terremotos, tsunamis y tornados de la vida; las enfermedades inesperadas, las muertes repentinas, los divorcios y otras tragedias y crisis que nos agarran totalmente desprevenidos y sin estar en guardia?

Pueden ser abrumadores, incluso devastadoras, vienen de la nada y de repente nuestras vidas se vuelven bocabajo, todos tenemos que tratar con tragedias y traumas inesperados y no estamos eximidos de los periodos de tormenta en la vida. Dios hace llover sobre justos e injustos y cuando te encontras afrontando una crisis, es fácil renunciar a tu felicidad, tener temor y desmoronarte, pero tenes que entender que esa crisis no es ninguna sorpresa para Dios, puede que para nosotros sea inesperada, pero Dios conoce el fin desde el principio. Dios tiene soluciones a problemas que ni siquiera  hemos tenido.

Cuando sucede algo inesperado y te agarra sin la guardia, en lugar de desmoronarte, culpar a Dios y quedar aterrado, tu actitud debería ser: “Dios se que tú sigues estando a mi lado y que no habrías permitido esto, sino tuvieras algún propósito para mi vida. La sorpresa puede parecer un revés, pero yo se la verdad. Es un preparativo para que tu muestres tu poder de manera mayor. Es un preparativo para que le  muestres a mis compañeros de trabajo incrédulos de tu grandeza”

Dios no te trajo hasta este punto para fallarte ahora, puede que sea difícil, pero Dios te está diciendo: “Sigo teniendo un camino. Soy tu proveedor. Soy tu sanador, el Dios más que suficiente”.

Si esa crisis inesperada que estas  afrontando pudiera detenerte, debes estar seguro de que Dios nunca habría permitido que sucediese. Si ese desafío repentino pudiera haberte alejado de tu destino, Dios no lo habría permitido. Si estás vivo y respirando, aun puedes llegar a ser todo aquello para lo que Dios te creo, no permitas que una crisis te robe la felicidad o evite que sigas adelante.

Aquellos que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien y aquí la palabra clave es “todas”, ya que una dificultad por si sola puede que no tenga sentido, pero cuando todo se conecte un día, tendrá sentido.

Nada en la vida es desperdiciado, Dios utilizara incluso tus diez minutos de dificultades para tu ventaja. Puede ser que hayas escuchado ese dicho que dice: “Suceden cosas malas a personas buenas”. Eso es cierto, pero también es cierto que las personas buenas se sobreponen a las cosas malas y terminan mejor de lo que estaban antes. Dios convertirá tu prueba en un testimonio, esos problemas inesperados son una señal de que Dios tiene algo increíble planeado en tu futuro. Recorda que Dios tiene favor inesperado, victorias inesperadas, y ascenso inesperado!

Por eso ya sea que vos estés enfrentando tentaciones o dificultades inesperadas, la táctica tiene que ser la misma: dirigí tu atención a Dios.

Muchas son las promesas de Dios, pero a menudo nos cuesta trabajo aceptarlas en nuestra situación particular, pero Dios desea que creamos que Él quiere y tiene el poder para hacer lo que ha dicho.

Dios ha prometido que no tenemos que rendirnos a la atracción que ejerce sobre nosotros el pecado, y Él le pone un límite a la tentación, y nos da una salida, ya que Dios nos ha prometido protegernos de dar pasos en falso.

Pensa que vivimos en un mundo lleno de minas terrestres, que están o bien ocultas de nuestras vista, o bien disfrazadas como algo bueno., nosotros no las buscamos pero una vez que explotan, conducen a la infidelidad. Por ejemplo, Pedro tuvo una conversación con una joven criada, y terminó negando que conocía a Jesús  y al igual que Pedro a veces nosotros tenemos problemas para advertir el peligro potencial de una situación, pero Dios conoce lo que está involucrado. Él sabe cómo debemos responder.

Hoy quiero invitarte a renovar tu fe, a quitar la venda de tus ojos que está causando que no puedas creer que algo bueno vaya a suceder cuando termine esa tormenta.

Hoy quiero recordarte que no hay tormenta que al terminar no muestre un hermoso arcoíris que representa el pacto de Dios con sus hijos. Dios ha prometido estar con vos todos los días de tu vida, por tal razón aun en medio de cualquier tormenta debes tener la seguridad de que Dios está allí a tu lado ayudándote a soportar cualquier tipo de tempestad.

¡Vamos se valiente! No importa el giro inesperado que todo haya dado, lo verdaderamente importante es que Dios sigue estando a tu lado y esa es una garantía total de que obtendrás la victoria.

No dejes que el panorama opaque tu fe, al contrario que tu fe se fortalezca al ver el panorama contrario, pues solo así podrás obtener la victoria.

¡No importa el giro inesperado, lo importante es que Dios está con vos

“Sólo nos queda decir que, si Dios está de nuestra parte, nadie podrá estar en contra de nosotros.”