Qué hacer cuando llegan las desilusiones

Escrito por el 8 agosto, 2018

En ciertas oportunidades, a pesar de que sabemos que todas las cosas son posibles con Dios, nos sentimos atrapados en el terreno de la desilusión, y no podemos hacer nada al respecto y nos entra esa sensación de estar desesperados y nos damos cuenta de lo solo que estaban aquellos terrenos llenos de esperanza y promesas y que de repente se volvieron terrenos baldíos en nuestra vida.

Y sé que vos conoces esos terrenos, ¡Cuantas veces en la vida has sido llevado a ellos? Las cosas no resultaron como vos planeaste, no conseguiste ese ascenso que esperabas en tu trabajo, no te aprobaron el préstamo para comprar aquella casa; o las vacaciones con que contabas no resultaron debido a la cantidad de cuentas pendientes, a muchas cosas que hacer, y a que no quedo tiempo o dinero para eso, el amigo con que contabas no llama, aquella persona con la que pensabas envejecer te abandono por uno más joven. Por mucho que hagas gimnasia esa abultada panza no parece bajar.

Todos nosotros enfrentamos tales desilusiones en un momento de nuestras vidas y es muy fácil que estas lleguen a abrumarte, y es en estos momentos en que empezas a preguntarte si alguna vez tendrás el futuro brillante que tan profundamente deseaste, siempre nuestro anhelo en estas épocas es un poco de esperanza y paz.

En estos momentos de desilusión, confusión y oscuridad, es la verdad de Dios la que puede tomar el control e iluminar un nuevo camino para tu vida, y esto se debe a que El no desperdicia nada en tu vida, ni la maleza, ni las espinas, ni siquiera la suciedad.

Muchas veces pensarnos en rendirnos y como abandonar nuestras esperanzas y sueños, esa para nada debe ser la intención, solo se trata de dejar que Dios que es el que te conoce mejor de lo que nos conocemos  nosotros mismos, tenga un sueño más grande que el nuestro

Y seguimos esperando, soñando y llevando esas cargas ante Dios, y nos disponemos a dejarlas en sus manos sabiendo que Él nos devolverá algo aún mejor y esta es una verdad que le hace saber a Dios que es lo primero en nuestras vidas, por sobre cualquier cosa. Y nuestras vidas son preciosas para El, quien promete mostrarnos que más nos tiene reservado.

Y podrías estar pensando: “He pedido y hecho todo lo que sé hacer, pero nada ha cambiado. ¿Qué paso? ¿Estoy haciendo todo esto para nada?”

N0, en absoluto, la verdad es que Dios toma toda pena, toda dificultad, todo mal resultado y lo atiende, le da un vuelco, igual al de ese agricultor que labra un campo y lo transforma totalmente para bien, para una cosecha abundante, pero la clave es mantener puesta la confianza en Dios, quien no está limitado por tus circunstancias ni incapacidades.

Mira, Jesús nos dijo al respecto: “Yo les he dicho estas cosas para que en mi hallen paz. En este mundo afrontaran aflicciones, pero ¡anímense, tengan valor, confianza, seguridad y audacia, yo he vencido al mundo, le he quitado el poder de hacerte daño y lo he conquistado para vos!”

Eso significa que quien no tiene trabajo, consigue despues de un año de estar cesante, que el seguro cubre los gastos para reparar tu auto chocado, que la terapia física te ayuda a caminar de nuevo a pesar de ese tobillo fracturado.

Es por eso que llegar no solo a los lugares de esperanza, sino de tener esa esperanza realizada, requiere de un viaje y en un viaje es necesario ir paso por paso a la vez. Estos pasos son los que te van a llevar desde esos terrenos de desilusión hasta las altas cumbres que Dios desea que alcances y cada paso te va a dar un entendimiento mayor de tu destino.

Por esto, no culpes a Dios…corre hacia Él. ¿No es bueno que busquemos un culpable cuando las cosas salen mal? Dios nunca prometió que nuestras vidas estarían libres de problemas, a veces ocurren cosas malas a gente buena, cuando llegan tragedias o problemas inesperados, Dios no es la causa, Él no está en contra de nosotros, sino a favor de nosotros.

En medio de la desesperación ayuda el hecho de centrarse solamente en una cosa a la vez, y quizás no tengas la energía suficiente para mucho más, así que enfócate en Dios ya que él es bueno todo cl tiempo.

Es posible que atravieses algo malo, las circunstancias podrían ser terribles, tal vez no te sientas bien, pero Dios es bueno, no es El, la causa del caos, los problemas o la maldad.

Por ello solo existe uno que puede liberarte de veras y sanar esa desilusión, solo Dios nos brinda seguridad y refugio de las tormentas de la vida. Corre hacia Él, no te alejes de Él.

El plan de Dios siempre es prosperarte y no lastimarte, reconoce que Dios está obrando en tu vida y que te ha evitado más calamidades y problemas de los que te puedas imaginar.

Confía en la sabiduría de Dios, aunque los cosos no tengan sentido en tu mente, cuando estas desilusionado es muy fácil estancarse o preguntar:

¿Por qué me sucedió esto?

¿Qué hice mal?

¿Por qué tengo que sufrir? Soy una buena persona.

¿Por qué yo, Dios?

Mira, confiar en Dios no significa que siempre tendrás todas las respuestas, es más, si tuvieras todas las respuestas no necesitarías confiar en Él, por eso no confíes en tu propia visión e inteligencia, que comprendamos o no una situación no cambia a Dios ni su carácter.

Por eso me ha impactado la actitud del rey David, que decía que “No buscaba grandezas desmedidas, ni proezas que excedan a mis fuerzas. Todo lo contrario: he calmado y aquietado mis ansias”.

Vemos que El entendía que no era posible tener todas las respuestas a sus inquietudes, también comprendía que, si se la pasaba preguntando por qué, se acercaría a un caos lleno de confusión y ansiedad. En lugar de eso, David aquieto sus ansias poniendo su confianza en Dios.

Cuando enfrentas adversidad, vos también podés hacer lo mismo, podes optar por hacer de lado las preguntas sin respuesta y dejar que el alma se calme y aquiete, o también podés estar quieto y saber que Dios es Dios, podes confiar en su fidelidad y bondad, y en que siempre tiene tus mejores intereses en su corazón, por lo que podes por seguir adelante y no dejar que tus inquietudes te alejen de tu destino. Hay ocasiones en que miramos hacia atrás en nuestras vidas y agradecemos a Dios que las cosas no resultaron como queríamos.

Ese trabajo que deseabas con tanta desesperación te pudo haber consumido y quizás no te hubiera ayudado a pagar las cuentas, ese auto que creías que solucionaría tu problema de transporte, podría haber resultado una costosa chatarra, la cita en que pusiste tus esperanzas podría haberte traído muchos problemas en lugar de rosas.

A veces nos damos cuenta que lo que pedíamos o queríamos no es realmente lo que necesitábamos, ni es el mejor plan de Dios para nuestra vida. Pasamos por cosas que no entendemos hoy, pero que comprendemos mejor en el futuro, podremos mirar hacia atrás y ver la sabiduría de Dios, que no nos estaba castigando o no haciendo caso, sino nos estaba guardando y protegiendo. Confía siempre en que, aunque no siempre sabes que es lo mejor para tu vida, aun cuando creas que sí, Dios siempre lo sabe.

Todas las cosas de nuestra vida están escritas en un libro en las que Dios antes de hacerte las escribió, los planes de Dios son de bien y no de mal, nadie de los que están aquí han sido diseñados para derrota, no importa lo que estés pasando hoy, siempre habrá un buen final, Dios siempre usará todas las cosas buenas y malas para llevarnos a un plan mejor, a un nuevo nivel, es fácil decir porque me traicionaron o no fui promovido, parece que no entendieras, pero todas las cosas nos ayudan a bien.

Tal como Dios usa los éxitos, también las desilusiones, las puertas cerradas, lo hace para moverte a nuevos niveles, nada en la vida me pasa a mí me pasa por mí, esa persona que te echó de su relación de amistad o te hirió, Dios pudo haberlo detenido, pero Él es Dios y a pesar de la desilusión Dios está al control.

Quizá aunque sea doloroso lo que te está pasando eso no obrará en contra tuya sino a favor tuyo, lo único que Dios espera es que en las buenas o las malas estés siempre al pendiente de Él, cuando sabes que tu vida está orquestada por Dios, si le has entregado tu vida a Dios no te debes preocupar, Dios no tiene un plan de calamidad, concluye que todo lo que te pasa en tu vida es porque Dios tiene un plan y se celebrara cualquiera sea la situación o circunstancia, para el que ama a Dios todas las cosas les ayudan a bien, Dios tiene un plan de bienestar y no de calamidad para darnos un futuro y una esperanza, tu plan de victoria fue escrito por Dios antes que nacieras, todo lo que te pasa es para promoverte y ascenderte, si se cierra una puerta Dios lo permite para bendecirte,

Nunca vivas en los porqués de la vida, eso te hará retroceder y cavar tu propia fosa, Dios va usar eso para dar un mejor plan a tu vida a vos, no te han vendido, no te han tirado a un foso, no te han metido en una cárcel, sin embargo con lo que te ha pasado Dios ha hecho grandes cosas contigo, no caigas en el foso de la amargura y la desilusión desarrolla carácter cree a Dios en tu corazón, ningún enemigo es suficientemente peligroso para alejarte de la bendición. Si te pones de acuerdo con Dios no solo te saca del problema, sino que te lleva a una posición mejor.

No pelees más con las puertas cerradas, no te lamentes, no te deprimas, no sabes si Dios está usando esa puerta cerrada para llevarte a otro nivel, si esa puerta se cerró confía que Dios usará nuevas puertas. Has estado últimamente deprimido y frustrado porque hay personas que no caminan como uno quiere, hay quienes le ocultan cosas a uno, son desgastes de relaciones que tengo por problemas en el día, uno se lamenta, llora, pregunta porque me traicionó, siendo que a veces cuando Dios lo quiere proteger a uno le quita personas de su vida, dale gracias a Dios porque cuando sale el descalificado vienen muchos más.

Queremos caminar limpiamente delante de Dios, si has hecho lo malo no pretendas que te vaya bien, la forma en que Dios te saca bien, es decir con manos levantadas diciendo Dios te voy a seguir, no entiendo lo que pasa pero sé que tenes un mejor lugar para mí, no caiga en la consideración de hacerte la víctima, salí del desánimo y la culpa, y comenza a decir: “Voy a creer que hay mejores cosas para mi vida, porque están escritas en el libro de mi vida, Dios tiene todo en mi vida está orquestado para mí”.

Los planes de Dios son siempre mayores que los nuestros y aunque las desilusiones duelen a corto plazo, no se comparan en nada con la esperanza final que vivimos con El.

Y hoy…, Dios te está ofreciendo su compasión, perdón y fuerzas a aquellos que confían en Él, una relación con Él nos llena de una gran esperanza que nos fortalece para enfrentar cualquier desilusión


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