¿Vos sabias que fuiste hecho para triunfar y provocar el éxito?

En cierta oportunidad, en una playa no muy lejana, un hombre se encontró con un viejo amigo y le contaba, que le avergonzaba volver a Dios ya que él había tenido una enfermedad terminal y que cuando estaba pasando por  quimioterapia, volvió a las drogas.

Y le continuaba relatando a su amigo, que él se sentía bloqueado a causa de su recaída con drogas, ya que él creía estar acabado totalmente, arrastrado como una de esas piedras en la arena, azotado y como si hubiese sido lanzado por las olas sobre la playa.

Este amigo abrazo al hombre y le dijo: “Te aseguro que Dios te ama y no te ve como un fracaso y  El permitió que nuestro camino se cruzara, porque te quería hacer saber que él cree en vos, a pesar de todo. Dios te ve como alguien que el ama y con quien desea pasar tiempo con vos eternamente”.

Este hombre solo estaba paseando junto a un amigo y mientras caminaba por la playa,  Dios lo amaba tanto que quiso animarlo, por lo tanto Dios uso a ese amigo en ese lugar a muchos kilómetros de distancia de su casa, para que ese hombre pueda comprender que  Dios estaba pendiente de lo que estaba sufriendo.

Por eso en cualquier lugar de la tierra donde vos te encuentres Dios también está pendiente de vos y se desvivirá por encontrarte donde te halles, a fin de ayudarte a seguir adelante otra vez en la dirección correcta y Dios siempre se desvive por ayudarnos.

Sin embargo, ¿Por qué es tan difícil ver eso cuando fallamos?

En medio del fracaso, la vergüenza tiene gran parte de la culpa, cuando se trata de llegar a otros, demasiadas personas sienten vergüenza de pedir ayuda, ya que creemos que pedirla es admitir que somos menos que perfectos, sin embargo, ¡somos memos que perfectos! ¡Somos imperfectos!

Entonces…, ¿Por qué creer que debamos conservar  cualquier otra apariencia? Somos humanos, y el Dios que nos creo de ese modo lo entiende. Si Jesús comprende nuestras debilidades porque el paso por las mismas pruebas y tentaciones que nosotros, pero nunca peco y que nos quiere decir con estas palabras; que Dios no está fuera de contacto con nuestra realidad, así que caminemos directamente hacia él y obtengamos lo que está listo a darnos, entonces…, acerquémonos confiadamente para recibir su comprensión y su ayuda cuando la necesitemos.

Ahora bien, te pregunto ¿No es fantástico esto? si aceptamos su ayuda, Dios nos concede una mano compasiva. Y tal vez te preguntes ¿Cómo podemos recibir su ayuda extraordinaria? Para ello debemos aceptar nuestros errores, nuestras faltas y pidámosle ese auxilio.

Como necesitamos unos de otros, fuimos hechos para relacionarnos, puesto que fallamos en nuestras vidas necesitamos personas que unan brazos con nosotros, que nos animen y que estén  a nuestro lado.

Cada uno de nosotros fracasara en algo en algún momento y cuando nos encontramos caídos somos más vulnerables, estamos abatidos y nos cuesta volver a levantarnos. También debemos ser la clase de personas que animan y apoyan a otros cuando se hallan en necesidad.

Todos estamos en proceso de transformación, es decir que cometemos equivocaciones a medida que nuestros cuerpos, mentes y espíritus crecen y eso es parte del crecimiento: a veces nos tambaleamos,  a veces grandes caídas.  Dios no espera que seamos perfectos, pero si espera que aprendamos y nos esforcemos, que mejoremos y que nos  neguemos a permitir que el fracaso nos derrote.

El fracaso es un desvío momentáneo, pero no es un camino sin salida, ya que toda persona en el planeta ha experimentado fracaso, pero solo  porque falles no significa que seas un fracasado. Por eso si hay algo que ,     deseo que entiendas respecto al fracaso es que este no es definitivo; se trata de una demora, no de una derrota, ni de un desvío,  ni de una calle sin salida, vos estas hecho para elevarte por encima del fracaso y tener éxito.

Vos tenes el espíritu de levantar y animar a los demás, sé que no sos un derrotista y el hecho de que me estés escuchando e interesándote por mas en la vida es una señal de que mañana vas a querer ser mejor que hoy, con ese ímpetu nunca fracasaras y Dios te llevara a donde quiere que estés.

Hoy es el día en que tenes que decir: “O estoy en lo alto o volviendo a levantarme”. Esa es la actitud que debes tener, no podes ponerte a pensar en permitir que el fracaso te derrote y te someta. Ya que fracasar no es cometer una equivocación, si todos hacemos eso, pisamos en falso, caemos, fallamos  y el optar por no volver a levantarse, eso sí que es un verdadero fracaso.

Te pregunto entonces… ¿No te alientan estas palabras?

Mira, Dios lleva un registro de todos nuestros errores, como si fuese un juez en una olimpiada, Dios nos quiere de pie, corriendo hacia triunfos mayores y mejores, mostrándonos incluso que podemos ser los ganadores que él nos llamo a ser. Cada uno de nosotros es una obra en progreso, quizás debiéramos tener un letrero en la frente que  dijeran: ZONA EN CONSTRUCCION, porque somos hechura de Dios, y El aun no nos ha concluido, cada día, estamos creciendo y progresando en nuestras vidas.

Y así podrás ver que las debilidades que tenes hoy pronto serán cosa del pasado, si te negas a dejar que el fracaso te detenga, desde luego que esto podría ser lo más difícil acerca del fracaso: perdonarnos por las equivocaciones que cometemos.

Dios quiere que nos liberemos de nuestras fallas y mantengamos la cabeza en alto llenos de confianza, quiere que volvamos a empezar y es cierto que nuestras equivocaciones nos hacen caer, como una piedra que se hunde en el rio, el fracaso puede agotar, oprimir, pero Dios tiene un gran plan en mente, así como Jesús la tuvo para Pedro, para tu vida.

Por eso Dios no solamente te ha hecho para ser más, sino para encontrar más para mayor propósito  y significado por sobre la pérdida de empleo o por sobre un trabajo que parece aburrido y poco apreciado, te ha hecho para mas amistad de la que experimentas si alguien que amas no está cerca cuando más lo necesitas.

Dios te ha hecho para más amor que la traición, el afecto no correspondido o el dolor y la desilusión que podrías estar viviendo.

El quiere amarte  como nadie más y darte un amor que es seguro, eterno, y más fuerte, porque el tiene que ver con mas y también te diseño para ser mas. Fuiste hecho para ser todo un triunfador.