Si vos hojeas la palabra de Dios o sea la Biblia, veras que desde el libro de Génesis hasta el libro de Apocalipsis leemos del perdón de  Dios hacia nosotros y de nuestra necesidad de perdonar  a los demás. Es uno de los principales temas de su palabra.

Ahora bien…, Si queremos  perdonar, ¿por qué es tan difícil hacerlo?

Porque estamos muy dispuestos a recibir perdón, pero con frecuencia nos resulta muy difícil ofrecer a otros el perdón que nosotros hemos recibido gratuitamente de parte de  Dios. Puede que queramos perdonar, intentar perdonar y  pedirle a Él para ser capaces de perdonar y sin embargo, seguimos estando amargados, resentidos y llenos de enojo y de  pensamientos no perdonadores.

¿Por qué?

Porque las culpables de esto son las emociones, ahora si vos podes aprender a manejar tus emociones en lugar de permitir que ellas te manejen a vos

Ahora bien, el perdonar a quienes te hayan  herido es una de las principales áreas en las que necesitamos aplicar lo que estamos escuchando hoy en este programa.

¿Qué podes esperar de tus sentimientos una vez que comiences a operar en perdón hacia ti mismo o los demás?

Mira…, quiero decirte que Dios está listo y dispuesto a perdonarte, pero, ¿Estás vos igualmente listo y dispuesto a recibir su perdón?

Porque esta pregunta, porque tus sentimientos pueden interponerse en el camino, ya que puede que  no te “sientas” digno de recibir un regalo tan maravilloso  e inmerecido de parte de Dios. Puede que “sientas” que  de algún modo necesitas pagar por lo que has hecho mal.  “Sientas” que debes sacrificarte de alguna manera a fin de pagar por tus pecados.

Si te sentís así, te lo entiendo plenamente y hasta puedo decirte que es bastante normal, pero  también quiero decirte que no es la voluntad de Dios para vos.

Cuantas personas se han sentido perseguidas a ellos mismos, durante muchos años, intentando pagar deudas que Dios ya había pagado. Estas personas no se han permitido a ellos mismos disfrutar de nada debido a sus sentimientos de culpabilidad. Y afortunadamente, han entendido finalmente mediante la Palabra de  Dios que no pueden pagar una deuda que ya ha sido pagada, y lo único que pueden hacer con un regalo gratuito es recibirlo o rechazarlo. El regalo del perdón de Dios es gratuito,  y deberíamos recibirlo como un acto de fe.  Debemos perdonar gratuitamente a otros tal como  hemos sido gratuitamente perdonados. El perdón es un  regalo y no puede merecerse.

Y acá cabe preguntarse,

¿Cómo puede alguien deshacer lo que te ha herido?

Supongamos que una persona de niña ha recibido de algún familiar el abuso sexual.

¿Cómo podría él pagarte o deshacer lo que hizo?

La única manera de que fueses libre es perdonándolo y confiando en Dios para recibir restauración. Aunque es una de las cosas más difícil de hacer  de toda tu vida, es bueno recordar que Dios te  perdona continuamente y nunca te reprocha ninguno de  tus pecados.  De modo que se toleren unos a otros y se perdonen si  alguno tiene queja contra otro. Así como Dios los  perdono, perdonen también ustedes.

Y te pregunto, ¿Qué fue lo más difícil que has sido desafiado a perdonar? ¿Te ha traicionado un amigo? ¿Has sido tan herido  por tu cónyuge que tu matrimonio no pudo sobrevivir  y termino en divorcio? ¿Ha sido tu hijo desagradecido y  poco amoroso?

Mira.., “No hay modo de sanar y sobreponerse al trauma  sin perdón. Hay que perdonar y seguir adelante. Eso es lo  que Dios haría”.  Fíjate que Dios nos deja muy en claro que espera de nosotros  que perdonemos pronto y gratuitamente.

Pero lamentablemente nuestros sentimientos se encienden y se resisten agresivamente a que tomemos esa decisión.

Ahora, ¿Hay algo que pueda ayudarnos a  dejar atrás los sentimientos y obedecer a Dios en esta área?

¡Sí! ¡Sí! Y lo primero que realmente me ayuda a perdonar es recordar que Dios me perdona mucho más de lo que yo tendré  nunca que perdonar a otros. Puede que no hagamos lo que otros nos han hecho, pero también podemos hacer cosas  que sean peores. En el camino de Dios las cosas malas que hagamos no vienen por talles, pequeño, mediano y grande; las cosas malas son malas y punto. Pero si puedo decirte que algunas de estas cosas te dejan más destruido que otras, pero Dios las perdona  todas.

Algunas cosas que las personas hacen nos causan más  daño que otras cosas, pero la respuesta es la misma para  tratarlas a todas ellas, para ello tenes que hacerte un favor a vos mismo y perdonar rápidamente y gratuitamente. Cuanto más tiempo guardes  rencor, mas difícil es soltarlo y lo segundo que te ayuda a perdonar es pensar en la  misericordia de Dios, ya que la misericordia es el regalo más hermoso que podemos dar o recibir, pues no puede ganarse y no se  merece; si así fuera, no sería misericordia. Es importante pensar en la misericordia como mirar mas allá de lo que se  hizo mal o del porque se hizo.

En muchas oportunidades, las personas  hacen algún daño y ni siquiera saben por qué lo hacen, o  puede que no se den cuenta de que lo están haciendo y a veces están reaccionando a su propio dolor sin entender  que están haciendo daño a otros.

Cuantos personas hay que fueron heridas en su niñez que, a cambio, frecuentemente hacen daño a otros  con sus duras palabras y actitudes. Pero ellos no entienden que están siendo duros, porque la vida ha sido tan difícil y dolorosa para estas personas que la dureza se había convertido en  parte de ellos. Estos son sencillamente como son.

Por todo esto ha llegado el momento de tomar una decisión y nada va a cambiar en tu vida que tomes la decisión de actuar conforme la información que tenes.

Y esas decisiones que vos tomes son las que te van a capacitar para vivir libre de la agonía de la amargura,  el resentimiento y la falta de perdón, para eso comenza a creer lo mejor de cada persona, mostrando misericordia por esas personas y que puedas entender que  las personas que sufren hacen daño a otras personas, y pedir por aquellas que te hicieron daño.

Comenza a tomar decisiones correctas, que son finamente las que van a alinearse con tus decisiones y pensa que cuando te negas a perdonar es como tomar veneno y esperar que eso te libre de tu enemigo.

No podes esperar hasta que tengas sentimientos de  calidez y amor hacia alguien que te haya hecho daño para  perdonarlo, probablemente tendrás que hacerlo mientras  seguís sufriendo y perdonar es lo último que tenes ganas de hacer, pero hacerlo te pondrá en el plan d Dios.

Porque te pone directamente en el camino que es “estrecho”, pero que conduce a la vida, ya que Dios nos dice que: “La puerta y el camino que llevan a la vida son angostos y difíciles, y pocos los encuentran”.

Y esto te pone en el camino menos transitado, en el cual Jesús mismo estuvo, no te olvides que una de las ultimas cosas que El hizo fue perdonar a alguien que no merecía el perdón, y lo hizo mientras  colgaba de una Cruz estando crucificado.

Y si creo que una de las últimas cosas que Jesús hizo estaba especialmente diseñada para ayudarnos a recordar lo importantes que son  esas cosas.

Y si miras a tu alrededor podrás observar que muchas personas deciden que perdonar a quienes les han  hecho daño es demasiado dificil; y sin duda, ¡Perdonar es difícil!

Pero cuando tomas la decisión de no perdonar,  estas cometiendo uno de los errores más graves que posiblemente puedas cometer. Y te preguntaras ¿Por qué es tan grave?

Porque cuando tenes cierta intimidad con Dios esta se ve obstaculizada si no perdonas a quienes han pecado contra vos, dios dice que: “Porque si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, su Padre que está en el cielo los perdonará también a ustedes; pero si no perdonan a otros, tampoco su Padre les perdonará a ustedes sus pecados”.