Tal vez en los días difíciles de la vida, ha habido muchas ocasiones en que creíste que no podrías soportar un  día más.

¿Vos has vivido esos días?

Estás cansado y consumido, débil en cuerpo, mente y espíritu, te sentís deshecho e incapaz, y entonces, de repente,  algo se activa en vos y te ayuda, y te encontras luego en el futuro; lo lograste. Podes seguir andando, tenes dentro tuyo más de lo  que creías. Ese más es Dios, Ese más es que El está a tu disposición.

¿Y vos que crees?

¿Qué vas a seguir superando muchos más?

Ah…, pensas que…,¿No sabes?

Mira,  Dios es fiel, promete no dejar que seas tentado, tratado y  probado más allá de tu capacidad, fortaleza y poder para soportar,  Él te ayudara a ser fuerte y poderoso, a soportar con paciencia.

“Vos tenes más de lo que te das cuenta.  Estás hecho para ganar; y no para ser derrotado. Estás hecho para recibir mi promesa”. Estas son palabras de Dios”

Mira…, todos nosotros atravesamos dificultades en esta vida y tal vez las tuyas podrían ser particularmente duras, pero cualquier cosa con la que estés tratando, tenes que saber que nada es demasiado difícil para Dios. Podrías estar cansado y consumido, pero El te llevará a través de todo esto.

En muchas oportunidades buscamos en los momentos difíciles una palabra de aliento sin darnos cuenta que Dios nos ha dicho “que aunque andemos en caminos oscuros y malos, El nos ayudara a atravesarlos”. Él desea que nos mantengamos siguiéndolo para dirigir por esos caminos nuestros pasos y nos hará llegar a un  lugar donde otra vez hay esperanza, y hará real esa esperanza.

Manténe tu confianza en Dios ya que debes saber que la vida intentará robar tu confianza en el Señor, pues suceden cosas que nunca soñaste. La tragedia  ataca, se pierden amores, surgen problemas de salud, mueren sueños y en medio de los problemas, al atravesar toda aflicción estás tentado a renunciar a tus sueños, a vos mismo y a Dios.

¿Por qué queres renunciar?

Porque los obstáculos parecen demasiado profundos y el costo parece demasiado grande, debes ceder el control que nunca tuviste y debes empezar a creer que Dios hará que  todo obre para tu bien. Debes hacer todo esto aunque el momento  parezca malo y el camino sea oscuro e incierto, aunque creas que  las cosas no van a cambiar, aunque te sientas atrapado en tu situación, aunque pienses: ¿Cómo puede pasar algo bueno alguna vez?  Esto se debe a que Dios tiene un plan. Él está obrando a tu  favor, está con vos. Quiere que resistas porque está preparando  algo bueno, y a veces se necesita llevar a cabo cierto esfuerzo: algo de trabajo en vos y alrededor tuyo, algunas cosas que quizás nunca  veas o te enteres.  No importa.  Dios aún está obrando en vos y en este mundo  para cumplir su Palabra y esta nos dice: “Tenemos confianza en Dios, porque sabemos que si le pedimos algo conforme a su voluntad, él nos oye. Y así como sabemos que Dios oye nuestros pedidos, también sabemos que  ya tenemos lo que le hemos pedido” Esta es la clase de confianza inquebrantable que podemos  tener en Dios.

¿Qué te está impidiendo seguir adelante, que  está amenazando hoy con robarte tu alegría y tu fe?

¿Cómo estás  peleando aquello?

¿Has intentado pedir a Dios?

¿Estás aún tentado a desistir, a darte por vencido?

Imagina ahora esa gran línea de llegada frente a vos. ¿Podes ver tu respuesta al otro lado?

¿Podes ver tu sueño cumplido?

Está exactamente delante de vos, Este no es el momento  de renunciar. Quizás estén sucediendo cosas detrás tuyo o a tu  lado. Tal vez no logres ver porque todo es un poco borroso cuando  te hallas en medio de una tormenta, o el viento está soplando  demasiado fuerte en tu rostro.

Sin embargo,  ¿Podes sentir lo  cerca que estas de la línea de llegada?

¿Qué tal si en obediencia,  durante la lucha por tu vida, das un paso hacia adelante? ¿Qué tal si, sin saber nada de lo que Dios está planeando a tu alrededor o a  los costados o incluso adelante, apretas el paso una vez más?

Mira, fe significa no renunciar  más. De eso es lo que trata la vida con Dios: más de la vida, más de Él, más del destino que creó para vos.

¿Renunciarías realmente cuando podrías estar a solo un paso  de distancia de todo eso que anhelas?

¿Cómo no saber que el  próximo paso que des sea el que te lleve allí?  Dios nos dice: ¡No pierdas la confianza! ¡No te vuelvas atrás! ¡Yo  recompensare grandemente tu fe! Cuando perseveres… ¡recibirás de  mi!  Dios te ama tanto como para buscarte. Él desea darte a vos, la niña de sus ojos, lo que ha prometido. El nos dice  una y otra vez:  Con amor eterno te he amado.”  Cuánto te he amado.”  Te amo.”  Él no quiere que desistas; desea que pruebes la dulzura de sus  promesas. ., que muerdas, no el aire, sino tu propio destino, para  saborearlo y vivirlo, para alimentarte de Él para siempre.  Y lo único que tenes que hacer es dar un paso. Y uno más, y  después otro más.