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¿Estás viviendo en integridad?

Escrito por el 2 mayo, 2018

¿Qué piensa la gente cuando escucha tu nombre?

¿Dicen los demás, “Esa persona es tan confiable y sincera que siempre hace lo correcto”?

O, tal vez, dicen: “Tene cuidado con esa persona. Nunca podés saber lo que es capaz de llegar a hacer”.

Y tal vez vos pensas y decís: “Soy una buena persona. Hago lo correcto la mayor parte del tiempo”.

Yo quiero que sepas que hay pequeñas cosas que pueden arruinar tu vida, vos podés desviarte un poco y, antes de que te des cuenta, estarás a kilómetros de distancia de tu destino. Por eso no permitas que las pequeñas cosas te alejen de tu meta, elegí la integridad, aunque nadie te esté mirando.

Tal vez te ha pasado que has pagado por alguna compra que realizaste y al darte el vuelto se equivocaron y te devolvieron la misma cantidad con que pagaste, ¿Qué haces ante esta situación?, lo devolves o lo guardas en tu bolsillo

Es nuestra responsabilidad vivir con integridad, pero en el mundo en que vivimos debemos enfrentarnos a una sociedad que vive con pensamientos equivocados, llenos de duda, de cosas negativas que no los lleva a nada, todo es envidia, competencia, por ello tenemos  que rechazar negativos y contraproducentes.

Todos hemos oído hablar de la integridad, pero pocas veces, muy pocas veces podemos decir: fulanito es un hombre íntegro ó fulanita es una mujer íntegra, aun dentro del pueblo de aquellos que profesan seguir a Dios, falta esta cualidad con frecuencia.

Todos nosotros estamos acostumbrados a ver a muchas de las personas que nos rodean que se comportan sin integridad en los asuntos de la vida, por ejemplo: hay quienes alteran la cuenta de sus gastos que deben rendir a su patrón o quienes piden boletas de gasto aunque no hayan hecho el consumo. De hecho muchos de ellos gastan menos de lo que les dan para la comida y consiguen facturas con una mayor cantidad de la autorizada para que les sobre dinero, que al fin y al cabo, ellos piensan “el salario que me pagan es muy poco, me deberían pagar más”. Otros piden todo tipo de facturas de otras personas para pagar menos impuestos, pues piensan “al fin y al cabo el gobierno siempre está abusando de nosotros, y no usa el dinero en forma conveniente ni honrada”.

Y en los jóvenes y adolescentes es común que digan pequeñas mentiras, por ejemplo: se ponen de acuerdo para decirle a la mamá de Juan que van a estar en la casa de José, a dónde sí les dan permiso de estar y se van a casa de Ricardo, a la cual tienen prohibido ir. ¡Qué falta de integridad tan grave!

Y……, ¿Qué es lo más triste de todo esto?

Que estas actitudes no se limitan a personas que no conocen a Dios, sino que sucede en los que conocen a Dios, en los que lo alaban, cantan, concurren a reuniones y hasta predican de Dios.

Ahora al hablar de todo esto, es necesario que sepamos que puede haber honradez sin integridad, pero nunca integridad sin honradez, es importante que vos, yo seamos íntegros; luego la honradez y los demás valores vendrán como algo natural que sale de nuestro corazón limpio. Y si bien integridad se confunde con honradez, pero el ser honrado es el ser recto en su voluntad, y la integridad en ser recto en el obrar, quien es honrado se muestra como una persona recta y justa, que se guía por aquello considerado como correcto y adecuado a nivel social.

La tendencia hacia lo recto y lo transparente siempre prevalece en el individuo con honradez y resulta aún más fuerte que cualquier necesidad.

Cuando un hombre que no tiene trabajo recibe una propuesta ilícita para acceder a dinero fácil (robando, estafando, etc.), sólo su honradez hace que resista la tentación y se niegue a aceptar. En cambio, si el sujeto careciera de esta virtud, es probable que termine eligiendo el camino equivocado y se convierta en delincuente.

Por eso, como te decía más arriba, en una sociedad donde se pierden los valores y crece la desconfianza, la integridad es un desafío impresionante en los negocios, la familia, el estado y la sociedad en general.

La palabra “integridad” implica a una persona recta, bondadosa, honrada, e intachable, alguien en quien se puede confiar; sin mezcla extraña; lo que decís significa eso: lo que dijiste; cuando haces una promesa tenes la intención de cumplirla.

Continuamente creamos nuestra realidad a través de las elecciones que hacemos, momento a momento, creando y manteniendo la armonía al seguir nuestra conciencia y actuar por el bien más elevado.

Estamos siendo valientes cuando vivimos de acuerdo a nuestra conciencia cuando sería fácil esconder de los otros que no estamos siguiendo nuestra conciencia. Es más cómodo deslizarse hacia abajo por la colina de la vida, manteniendo o divagando en nuestro estado actual, que seguir las escaladas algunas veces duras del camino de lo que sabemos es correcto.

La recompensa de enriquecer continuamente nuestra integridad personal es que nos volvemos más conscientes de nuestra inteligencia.

Al vivir con integridad personal los demás se dan cuenta que pueden confiar en nosotros, nos convertimos en un amigo digno de confianza, un valor para nuestra familia que nos rodea.

Cuando integramos personalmente nuestro pensamiento más alto en nuestra vida diaria, en nuestras acciones de todos los días, tenemos mayor capacidad para disfrutar la felicidad y la armonía.

Mira…, muchas veces al ver una escultura vemos grietas en ella y esto, naturalmente, le quita valor a la obra y es necesario ocultarlas puliéndola con algún material, pero pasado un tiempo aparecen nuevamente.

Y precisamente eso es lo que significa integridad: sin grietas.

Y como la integridad no camina alejada de honestidad, un primer aspecto es ser honesto con uno mismo, y si soy honesto conmigo mismo, no se darán situaciones en las que no sea honesto con los demás.

Por ello es ser honesto es reconocer qué es lo correcto y apropiado en términos de mi propia actitud, comportamiento y relaciones, siendo así no hay hipocresía, no dejamos de ser originales, que crea confusión y desconfianza en las mentes de los demás.

Muchas personas piensan: “Soy honesto, pero nadie me comprende”, eso no es honestidad ya que la honestidad es algo tan blanco como un diamante que no pierde su valor y cuyo brillo no puede permanecer escondido, por ello la dignidad y el valor son visibles en las propias acciones que realiza la persona honesta.

Y para comprender esto, escuche en cierta oportunidad una historia que cuenta que una pareja pasó por la mañana por uno de estos restaurantes con autoservicio a comprar su desayuno, cuando por error el empleado le dio la bolsa de papel en donde guardaban el dinero del turno de la noche en lugar en lugar de su comida. El hombre arrancó y a los pocos metros cuando abrió la bolsa de papel para tomar algo para comer en el camino y vio los billetes se detuvo, volvió al restaurante, pidió hablar con el gerente y le devolvió la bolsa.

Como ves, las pruebas a la integridad pueden llegar en cualquier momento

Y continua la historia, ya que, ante esta actitud, inmediatamente se armó el revuelo, “¡qué ejemplo de honestidad!, ¡ya no hay gente así!, ¡esto tiene que saberlo todo el mundo!” y entonces el gerente dijo “vamos a llamar a la televisión para que vengan a cubrir este evento”

Pero de pronto el señor honesto, que había devuelto el dinero dijo… “qué pena, muchas gracias por todas sus muestras, pero no puedo permitir que venga la televisión, porque la mujer que me acompaña en el automóvil no es mi esposa”.

Pero sin duda, practicar la integridad haría que nuestra vida fuera más fácil y sencilla, pues el ser íntegro es actuar de acuerdo a nuestros valores en todo momento, sin importar el lugar, la hora o la compañía que tengamos.

No se trata de ser hipócrita (y perdón por el término) porque nos están viendo, si alguien se puede enterar o si voy a obtener una recompensa por mis acciones. Se trata de tener la disciplina, el coraje y la fuerza de voluntad para ser siempre el mismo, ser íntegro es ser completo, que todas las piezas estén en su lugar.

Por eso es necesario que vos tomes la determinación de vivir en integridad, y esta debe comenzar con una decisión interior y una determinación personal, ya que requiere fuerza de voluntad para decidir no perder nuestra integridad,  pues debemos mantener nuestra integridad aún cuando las cosas no salen bien; porque como te decía antes es una decisión personal y una decisión que no cambia por nada.

Yo comprendo que en los tiempos difíciles que vivimos, ya sea dentro o fuera de la iglesia, se hace muchas veces difícil caminar en integridad, pero debemos ser aquellos que desean agradar a Dios y, si fuera necesario, pagar el precio por vivir en integridad. En definitiva, es lo que le agrada a Él y es para eso que hemos sido hechos hijos de Dios. No lo olvides, para vivir y pregonar la verdad debemos primero caminar en integridad.

Por eso el llevar una vida íntegra, da libertad y paz, la sensación de poder ir tranquilo por el mundo sabiendo que uno es transparente.  No significa ser perfecto porque nadie lo es, si no el de guiarse por nuestros valores, ideas, pensamientos y aceptar nuestros errores, sin necesidad de tener que esconder nada ante nuestros seres queridos y amigos.

Y termino con un par de frases ya conocidas, “no hay nada oculto entre cielo y tierra” y este que me compartió mi padre… “por más que corra la mentira, la verdad siempre la alcanza”.

 

 


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