Hoy voy a empezar de una forma diferente y lo hago porque sé que en la vida a muchos de nosotros se nos han presentado interrogantes, que a veces hemos sabido contestar pero en otras oportunidades nos han dejado pensando, porque en definitiva estamos viviendo una crisis, si escuchaste bien una crisis económica y moral  en nuestras vidas Y que cuando leas esto es seguro que vos has tropezado con preguntas como:

¿Qué haces cuando ves desplomarse todo aquello en lo que confiabas? ¿Cómo te preparas para un imprevisto cambio de vida? ¿Cómo logras reponerte cuando la vida te golpea tomándote desprevenido?

Y tal vez ante este tipo de preguntas podemos pensar….., que después de una vida entera de haber trabajo, de dedicación, de compromiso y lealtad hacia la profesión elegida, escuchas  preguntas que continúan confundiéndote mas y mas…….

¿Qué haces cuando de repente te arrebatan el sueño y la inversión  de toda una vida sin tener culpa alguna? ¿Cómo te recuperas sabiendo que aquellas instituciones que supuestamente deberían haberte protegido, hoy hacen temblar los cimientos de tu existencia? ¿Hacia dónde te dirigís cuando buscas trabajo pero no hay empleos? ¿Cómo podes hacer para seguir adelante, cuando después de toda una vida de trabajo se desvanece ante una carta de despido de la compañía que vos ayudaste a construir y levantar? ¿Qué le decís a tu familia que abandonaste en algún momento para buscar fortuna y perseguir tus sueños y hoy le estas pidiendo que te reciban nuevamente porque tu mundo se ha evaporado?

Todos estos interrogantes reflejan situaciones reales de personas que han pasado por diferentes momentos y que se han derrumbado en épocas de crisis, y aunque cada situación fue única, diferente, existió un factor común que las unifico a todas: cada circunstancia adversa tuvo su origen en lo que comúnmente denominamos crisis. Cada uno de nosotros enfrentamos algún tipo de crisis a lo largo de la vida. Todos hemos vivido circunstancias imprevistas o situaciones que no pudimos evitar sobre las que no fuimos capaces de ejercer ninguna forma de control personal. Muchos de nosotros, aun hoy en día, tratamos de recuperarnos de un fracaso matrimonial, de un parto en el que nuestro bebe nació mal, de la muerte inesperada de un cónyuge, de un hijo o de un ser amado, o quizá perdimos la casa o el automóvil de nuestros sueños, un negocio o una empresa, cualquiera sea la situación, sin lugar a dudas, se trata de una crisis.

El hecho de vivir en la Tierra implica que debemos esperar lo inesperado y estar preparados para enfrentar cualquier circunstancia imprevista. Esta es la esencia de la vida. Sin embargo, muchos de nosotros no contamos con las herramientas mentales, emocionales, psicológicas y espirituales necesarias para sobrellevar de manera efectiva y exitosa estos tiempos de confusión y si vos estas en esto, si te encontras en esta situación, entonces, este tema es para vos o es para un ser querido que necesita entender que hay vida después de la crisis.

El crecimiento de la televisión, la radio, las telecomunicaciones y la explosión que produce la computadora con internet, todos estos avances como bien sabemos cambiaron la vida en el planeta Tierra para siempre, afectando en esta era, las circunstancias, los acontecimientos, los cambios fundamentales en las aéreas social, política, económica.

Como podemos ver somos vulnerables y muy frágiles, ante estas situaciones en el mundo el temor aumenta y ese temor se puede definir como la falta de confianza, y es el temor el que alimenta estas circunstancias adversas.

Y vos te preguntaras ¿porque el temor?…….

Porque además de todas estas cuestiones, sin dudas, también debes luchar con todas tus dificultades cotidianas, podes tener problemas de salud, de matrimonio o familiares. En ciertas ocasiones, si vos colocas un desastre económico en primer plano, por encima de tus problemas, todo esto será demasiado para vos y vivirás en un estado de alerta constante antes de saber qué es lo que te ha ocurrido.

El propósito de este programa de hoy no es causarte temor, ni darte  información sobre las ultimas noticias, ni tampoco quiero lamentarme por la sombría condición en la que se encuentra el mundo, mi intención es ofrecerte más que nada una salida, una respuesta.

No soy yo quien ha pensado sobre este tema, sino que simplemente estoy actuando como herramienta de aquel que tiene todas las repuestas para cada suceso imprevisto y desgraciado.

Y….porque esto,

Sencillamente por que cuando las personas con más experiencia en la materia no saben qué decisión deben tomar, es tiempo de acudir a alguien que es más inteligente que todos los expertos juntos, porque cuando necesitas superar una crisis, debes fijar tus ojos en el vencedor, en aquel que es capaz de superar todas las crisis.

Por eso es necesario que comprendas que Dios nunca está en crisis y debemos comenzar a darnos cuenta de esta realidad diferente, que nunca está en crisis porque los principios de Dios nunca están en crisis porque son mayores que cualquier crisis que te haya ocurrido en el pasado, que te pueda ocurrir en el futuro o que te ocurra en este mismo momento. El sabe lo que tiene que hacer.

Y no solo sabe qué actitud debe tomar frente a la crisis, también cuida de tu vida en forma individual y conjunto, porque El nos ama y porque Dios nunca le ha fallado a su pueblo, para ello lo más importante es asegurarnos que formamos parte de su pueblo.

Por eso te decía, hace instantes, que el objetivo de este programa es  ayudarte   a vivir de acuerdo con los principios de Dios y también porque creo que toda crisis constituye una oportunidad para que, en cierta forma, tu vida sea extraordinaria.

La mayoría de las personas ya sean religiosas o no, suele buscar milagros en  momentos de crisis, pretenden que Dios los cuide sin que ellos tengan que llevar a cabo ningún esfuerzo. Son haraganes, quieren encontrar abastecimiento de todo lo que necesitan, como así también la inmediata liberación del problema que los asedia, como por arte de magia tratan a Dios como si fuera Papa Noel o aun menos que eso, porque Papa Noel siempre dice a los niños que para recibir regalos deben portarse bien, y estos creen que Dios es como un genio adentro de una botella, si frotan la botella tres veces en el nombre de Dios, les aparecerá y les concederá sus deseos.

Pero aquellas personas que caminan en los principios de Dios, no piensan así, sino que son diferentes, porque comprenden cómo funciona el poder de Dios  y a la vez mantienen una intima relación diaria con Dios y tienen las llaves para superar toda crisis que Dios permita que llegue a sus vidas.

Y esas llaves son las verdades fundamentales que deben guiar tu vida, si pensas edificar tu casa sobre un cimiento lo suficientemente firme para resistir todas las tormentas y crisis que se avecinen. ¿Qué pensarías si mañana llegas al trabajo y tu jefe te comunica que te han despedido? ¿Qué ocurriría si tú esposa te pide el divorcio? ¿Y si te enteras que tenes una enfermedad terminal? , pero esas llaves de Dios en tu poder hacen que vos estés preparado para enfrentar cualquier situación, porque no solo nos prometió, sino que nos dio las llaves que nos ayudaran no solo a sobrevivir, también a prosperar.

Por eso para muchas personas que no creen o están lejos de los principios de Dios, las llaves para acceder a ellos, son misterios, ya que vivimos en un mundo plagado de confusión, temor y desesperación, cuando arrecia la tormenta, tu vecino se ve sumido en un estado de profundo abatimiento y depresión, mientras que vos te mantenes firme y comenzas a caminar por fe. Y tal vez tanto vos como aquellas personas que están lejos de Dios tengan las mismas pérdidas materiales, pero mientras que el dice:

“Ay de mi  nunca podre recuperarme”.

En tanto que vos decís:

“Sé que todo  va a estar bien, porque Dios suple toda necesidad”

¿Y qué es lo que marca la diferencia? Que vos tenes las llaves para abrir puertas, mientras que tu vecino solo puede golpear con frustración. Y para que puedas comprenderme mejor, supongamos que vos y tu vecino han perdido el trabajo, cada uno tendrá una actitud mental diferente, vos no quedaras hundido en la depresión, ni cuestionaras las decisiones de Dios, podrás examinar las circunstancias y te alegraras y comprenderás que aunque a tu izquierda cayeron mil y diez mil a tu derecha, vos te mantenes firme y no vas a sentir envidia de quienes aún conservan el empleo porque vas a entender que tu seguridad no depende de ningún empleo, sino que tu identidad como hijo o hija de Dios es el factor principal de tu seguridad, porque el caminar en sus principios hace que tu posición sea segura y no puede ser conmovida, por eso cuando la crisis estalle a tu alrededor, vos buscaras en los bolsillos y tomaras las llaves.

Y hoy quiero terminar con este verso: Enséñame a hacer tu voluntad,  porque tú eres mi Dios. Que tu buen espíritu me guie por un terreno sin obstáculos.