Es fácil enfocarse en lo que va mal en tu vida, en lo que no tenes, en lo grandes que son tus obstáculos; pero si no tenes cuidado, vas a perder de vista todas las cosas buenas que Dios ha hecho por vos, y no des por hecho la familia, los amigos y las oportunidades con las que Dios te ha bendecido; porque si estas tan acelerado y tan estresado que no aprecias el regalo que hoy te da, seguro que perderás tu alegría y tu capacidad de ser feliz cada día de tu vida.

Todo se trata de mantener las cosas con expectativa, tal vez los negocios vayan lentos y la perspectiva equivocada es pensar: “Nunca lo lograre”, cuando lo correcto sería pensar:”Dios esta supliendo todas mis necesidades. Y si estas atravesando un desengaño, la expectativa equivocada es pensar: “Debería haber sabido que esto sucedería. Nunca conseguiré buenos avances.”, pero lo correcto es creer que cuando una puerta se cierra, Dios abrirá otra.

Mira…, Vos podes poner a dos personas exactamente en las mismas circunstancias y una de ellas se va a quejar, será negativa y solo soportara la vida, mientras que la otra será feliz, agradecida y disfrutara de la vida. ¿Cuál es la diferencia? Sus perspectivas, la forma en que cada uno elige ver la situación.

Ahora…, todos tenemos cargas que pueden robar nuestra alegría y hacer que estemos amargados: pero si queremos vivir la vida felices, necesitamos tener como cimiento un espíritu agradecido, ya que las semillas de desanimo no pueden echar raíces en un corazón agradecido.

Por eso si hoy te sentís infeliz y has perdido tu entusiasmo, la manera más  rápida de cambiar esa situación es ser más agradecido y en lugar de ver lo que no tenes, da gracias a Dios por lo que tenes, en lugar de quejarte por lo que va mal, da gracias a Dios por lo que va bien.

Muchas personas que han pasado por desengaños, han perdido su empleo, su matrimonio o su salud, y les resulta difícil ver cualquier motivo para estar agradecidos, pero quiero decirte que es solo una cuestión de tener una perspectiva correcta.

Hay veces que escuchas a personas renegar, quejarse, de la casa que tienen, pero cuando ven a alguien que no tiene su casa, y en las condiciones que vive, su perspectiva cambia desde ese momento y comienza a pensar: ¿Sabes qué? “Quizá no me va tan mal.”

Lo cierto es que alguien en el mundo con alegría intercambiaría su lugar con vos, hay tantas personas que le encantaría poder respirar como vos, a alguien le encantaría poder caminar como vos, a alguien le encantaría vivir donde vos vivís.

Ante esto te pregunto: ¿Le has dado gracias a Dios últimamente por tu familia, tus amigos, tu salud y las oportunidades que El te ha dado?

Si te estás quejando de dónde estás, no llegaras donde queres estar, si te estás quejando de lo que tenes, no creo que tengas mas aumento. Quejarte de tu viejo auto, tu pequeña casa o tu cónyuge no te llevara a ningún lugar. Recuerda esta frase: “Si te quejas, te estancas, si das gracias a Dios te elevas”

Tal vez vos nunca oíste hablar o tal vez si, respecto a los doce hombres que Moisés envió como espías a la tierra prometida? Diez de ellos volvieron con un reporte negativo y dos, con un reporte positivo. Los diez que tenían un reporte negativo hablaron con Moisés y con el resto de la congregación sobre las ciudades grandes y fortificadas y sobre gigantes fuertes que vivían en ellas. Ellos dijeron:… No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.

El efecto de las palabras negativas de estos diez hombres fue impresionante, ya que basados en este reporte negativo, la nación entera se negó en ir para esta tierra, y de este modo ¡perdieron las promesas de Dios!

Y de la misma manera, una actitud negativa nos puede privar de percibir las promesas de Dios para nuestra vida, pues nos privan de ir adelante en fe. Las dos personas que habían visto la tierra prometida y que no se incluían entre el resto de gente incrédula fueron los espías que tuvieron un reporte positivo. Después de haber visto las mismas cosas que los otros diez espías vieron, ellos dijeron: “…Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque nosotros podemos más que ellos”. Estos dos hombres tuvieron una perspectiva diferente y esa actitud positiva es la que nos da como resultado el enfocarnos en lo correcto, y cuando nos enfocamos en el problema en vez de enfocarnos en Dios, nosotros perdemos su perspectiva acerca de nuestra situación.

Y  esos diez espías dieron el reporte negativo dijeron: “Vimos allí gigantes, hijos de raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos.

Estos hombres estaban mirando a los gigantes y a ellos mismos, ellos no estaban mirando a Dios.

Y hasta aquí tal vez te estés preguntando:

¿Cómo Dios quiere que nosotros respondamos a las circunstancias difíciles?

Dios no quiere que ignoremos o neguemos la existencia de ellas,  solamente quiere que reconozcamos que Él es más grande que nuestras circunstancias y que neguemos a esas circunstancias porque no tienen derecho para controlarnos. Mantener una actitud positiva es uno de los caminos más poderosos que nosotros podemos tener, pues no son nuestras circunstancias las que nos hacen miserables, sino nuestra actitud frente a ellas.

No importa qué tipo de gigantes sea el que nosotros estemos enfrentando, la verdad es que: “…mayor y más poderoso, es el que está en nosotros, que el que está en el mundo”.

El mantener una actitud positiva nos ayuda a disfrutar la vida diaria y quizás vos recordaras lo diferente que luchabas con los problemas durante los primeros años de matrimonio, con respecto a tu esposo, tal vez uno de ustedes o ambos quedaban  preocupados, frustrados y enojados durante varios días.

Ante todo esto es bueno que puedas aprender a elegir una actitud positiva basada en fe y comenzar a confiar en Dios en vez de preocuparte todo el tiempo.

Cuando mantenemos nuestros ojos puestos en Dios en vez de ponerlos en los “gigantes” de nuestra vida, las cosas toman una perspectiva nueva y podemos disfrutar de nuestra vida mientras confiamos positivamente en Él para cuidar de nuestras circunstancias.

No importando con lo que vos estas peleando, quiero animarte a pedir a Dios toda la fe para mantener una actitud positiva en todo el camino, esto no solamente te ayudará a mantener la perspectiva de Dios y disfrutar de tu vida, sino que también hará de vos una bendición para todas las personas a tu alrededor.

Si vos se lo permitís, Dios incluso utilizará tus problemas para hacer de ellos un testimonio de Su poder y bondad.